El suspendido juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón será juzgado el 24 de enero por investigar los crímenes del franquismo y la guerra civil, pese a la amnistía general decretada en 1977, informó el martes el Tribunal Supremo.

Garzón, que pretendió encausar al general chileno Augusto Pinochet y al líder terrorista Osama bin Laden, está acusado de abusar de su jurisdicción en la causa del franquismo y la guerra civil.

El juez de 56 años fue procesado y suspendido de la Audiencia Nacional en el 2010 por haber violado presuntamente su jurisdicción al pretender investigar los fusilamientos o desapariciones de civiles durante y después de la guerra civil de 1936 a 1939. Esos delitos quedaron cubiertos por una amnistía en 1977, dos años después de morir Franco, en momentos en que el país buscaba restaurar la democracia.

Pero Garzón investigó de todas formas. Ha argumentado que las ejecuciones y desapariciones equivalían a una campaña sistemática para aplastar a los opositores, y por lo tanto se cometieron crímenes contra la humanidad que no podían ser sujetos de amnistía.

Su abogado Gonzalo Martínez Fresneda dijo el martes que el Tribunal Supremo le notificó la víspera la fecha del juicio.

Si es declarado culpable, Garzón enfrenta una suspensión de hasta 20 años. El abogado dijo que un castigo así pondría fin a su carrera en España.

Además, el 17 de enero Garzón será juzgado por su presunto abuso de poder en un caso de corrupción, en el que ordenó escuchar las conversaciones entre clientes y abogados cuando los primeros se encontraban encarcelados. La legislación española sólo autoriza esas escuchas en casos de terrorismo.

Tiene además pendiente un tercer proceso por los pagos que recibió durante unas cátedras que impartió en Nueva York en 2005 y 2006 cuando se tomó un año sabático de la judicatura.

El Consejo General del Poder Judicial suspendió a Garzón en mayo de 2010.

Los tres casos representan una caída espectacular para un hombre controvertido que a la vez es uno de los españoles más conocidos en el extranjero.

Los abogados defensores de los derechos humanos lo consideran un héroe por ser un pionero en el uso de la doctrina legal de la jurisdicción universal, la cual considera que algunos crímenes son tan atroces que pueden ser perseguidos en países distintos a donde presuntamente se cometieron.

Sobre esa base, Garzón acusó formalmente a Pinochet en 1998, e hizo que fuera arrestado cuando el ex dictador chileno visitó Londres. En 2003 acusó a bin Laden por los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

A la larga Gran Bretaña declinó extraditar a Pinochet, bajo el argumento de que tenía mala salud, y el ex dictador murió en Chile en 2006 sin haber sido enjuiciado. Bin Laden evitó ser capturado y las fuerzas estadounidenses lo mataron este año durante una redada en Pakistán.

Muchos conservadores en España detestan a Garzón. Lo ven como un personaje que ama la publicidad, que carece de imparcialidad y favorece causas de izquierda.