Gran Bretaña anunció que retirará algunos de sus funcionarios y a sus familias de su embajada de Teherán, que fue ocupada por manifestantes iraníes a principios de esta semana.

La Oficina de Relaciones Exteriores se abstuvo de indicar el miércoles cuántas personas iban a ser retiradas ni dio otro tipo de detalles.

Después de los acciones de los manifestantes iraníes el martes, la Oficina de Relaciones Exteriores dijo que "garantizar la seguridad de nuestro personal y de sus familias es nuestra prioridad primordial".