El gobierno de Costa Rica rechazó el martes que la construcción de una carretera de 130 kilómetros paralela al río San Juan, que sirve de frontera común con Nicaragua, constituya un "crimen contra la naturaleza" como lo consideraron autoridades del vecino.

"Costa Rica considera que la construcción de la vía no ha generado afectaciones al territorio nicaragüense y que la misma se realiza... como consecuencia de las acciones nicaragüenses en la frontera común", señaló un comunicado de la cancillería.

Costa Rica dijo estar dispuesta a "escuchar lo que Nicaragua tenga que decir al respecto", según el texto.

En Nicaragua, el ministerio de Relaciones Exteriores informó que el canciller en funciones envió una misiva a su par costarricense en la que pidió detener de inmediato las obras.

Manuel Coronel expresó en la misiva que la construcción "contraviene las normas de derecho internacional", pues considera que "todo proyecto de esta naturaleza, por las características propias que implica, debe de contar con un estudio de impacto ambiental, el cual, por la ubicación geográfico del mismo, debió ser comunicado en su oportunidad al gobierno de Nicaragua".

El presidente nicaragüense Daniel Ortega dijo el fin de semana que acusará a Costa Rica ante la Corte Internacional de Justicia por la construcción de la ruta que estaría afectando la biodiversidad de la zona.

"Hay pruebas evidentes y documentadas para presentarlas ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya y ante el organismo internacional sobre humedales (el convenio) Ramsar", dijo Ortega durante una reunión con altos mandos del Ejército de Nicaragua.

Según el presidente, la zona de amortiguamiento que está en la ribera del río del lado costarricense está siendo arrasada con la obra vial.

Costa Rica propuso que Guatemala y México medien en busca de un acercamiento para solucionar los problemas con Nicaragua.