La Cámara de Representantes de Estados Unidos eliminó el martes la ley que establecía los límites para cada país en la entrega de las visas a trabajadores calificados que desean la residencia permanente en el país.

La nueva legislación, aprobada por 389 votos a favor y 15 en contra, fue un ejemplo excepcional de conciliación entre los partidos demócrata y republicano sobre la inmigración, un ámbito que ha sido evitado en gran parte de la actual sesión del Congreso.

La medida tenía el apoyo de la industria de la alta tecnología con la intención de retener a los trabajadores inmigrantes y debería beneficiar a los indios y chinos que ahora regresan con más frecuencia a sus países en vez de competir arduamente por una "tarjeta verde".

De acuerdo con la nueva ley, las visas laborales concedidas a cualquier país no deben exceder el 7% del total de esos documentos entregados. Por lo tanto, los solicitantes de China y la India podrían pasar años o hasta décadas en la lista de espera.