Una familia de Nueva Jersey planea pedir a las autoridades estadounidenses una visa humanitaria con el fin de que una niña de 5 años reciba un transplante de médula espinal de su hermana salvadoreña.

Los médicos han determinado que Yarelis Bonilla, que padece leucemia y está siendo tratada con quimioterapia, requiere desesperadamente el transplante, ya que es su mejor oportunidad de llevar una vida normal, dijo una abogada de la familia.

Pero a su hermana de 7 años — cuya médula es totalmente compatible según determinaron los médicos después de que toda la familia fue examinada — se le negó el permiso de viajar a Estados Unidos, de acuerdo con Mariam Habib, abogada de la rama en Newark del American Friends Service Committee (Comité de Servicio de los Amigos Americanos) que está ayudando a la familia.

El Departamento de Estado norteamericano negó en dos ocasiones una visa de visitante que le habría permitido a la hermana permanecer en Estados Unidos hasta tres meses, dijo Habib. Ahora la familia se está preparando para solicitar una visa "humanitaria de admisión temporal" que le autorizaría a la hermana viajar a Nueva Jersey sólo para el transplante.

Bonilla nació en Estados Unidos y sus dos padres viven en el país. Su hermana habita con su abuela en El Salvador.

El Departamento de Estado no puede hacer comentarios sobre datos específicos de un caso debido a las leyes de confidencialidad que regulan la entrega de visas. Los solicitantes que no cuentan con los requisitos para una visa de visitante podrían ser considerados candidatos para una humanitaria de admisión temporal, la cual es emitida por los Servicios de Ciudadanía e Inmigración.

Habib dijo que, con frecuencia, cuando alguien que solicita una visa tiene varios familiares que viven en Estados Unidos, el gobierno rechaza la petición porque cree que el visitante se quedará en territorio estadounidense.

La familia había presentado cartas de doctores con la primera solicitud, dijo Habib, pero ahora tiene pensado proporcionar información médica adicional, cartas de la abuela en El Salvador certificadas ante notario y una declaración jurada de que la niña sólo viajaría a Estados Unidos con el único propósito de donarle médula espinal a su hermana.