Brasil ha sido un centro neurálgico en el mundo del arte por más de una década y ahora su economía en auge está colocando a sus artistas y coleccionistas en el mapa global.

Ambos dejarán su marca esta semana en el 10o festival anual Art Basel Miami Beach y sus eventos aledaños.

El país suramericano, el quinto más grande del mundo, es parte de la creciente presencia latinoamericana en el gran espectáculo del arte. Pero no se trata sólo de arte. Mientras brasileños y otros latinoamericanos viajan a la feria, urbanistas del área de Miami tientan a clientes potenciales con paquetes especiales a Basel. Además, compañías de diseño y muebles lujosos de Brasil como Ornare y Artefacto ofrecen fiestas y conferencias de arquitectura y diseño.

Regina de Almeida, una de las fundadoras y directoras del Instituto de Cultura Contemporánea en Sao Paulo, y por años coleccionista de obras brasileñas, dice que ha visto una rápida internacionalización del arte de su país, en parte gracias a su economía boyante, que creció un 7,5% el año pasado.

En el pasado, dijo, Brasil era una especie de isla cultural.

"La nueva movilidad que tienen hoy las galerías en el exterior, esto no sucedía hace 20 años", expresó. "Solía ser arte sólo para nosotros".

La feria Art Basel de Miami, filial del festival anual en Basilea, Suiza, y uno de los eventos de arte más prestigiosos de Estados Unidos, transcurre de jueves a domingo y reúne a más de 2.000 artistas de galerías de alrededor del mundo. Este año figuran 26 galerías de Latinoamérica, 16 de ellas de Brasil. En la sección "Art Positions" dedicada a nuevos talentos, un cuarto de las 16 galerías son brasileñas. Otras galerías internacionales también exhiben trabajos de artistas de Brasil, incluyendo maestros como el escultor Tunga.

Los artistas presentados reflejan la diversidad de Brasil, casa de la más amplia comunidad de individuos de ascendencia japonesa fuera de Japón, así como comunidades considerables de italianos y libaneses-brasileños.

Entre los artistas que participan de la feria este año está Rosana Ricalde, cuyas pinturas del mar tienen influencia japonesa y quien convierte mapas de ciudades en entramados abstractos. La audaz fotografía de Paulo Nazareth muestra imágenes como la de un hombre indígena guatemalteco sosteniendo una señal que dice en español: "Vendo mi imagen de hombre exótico".

"Brasil siempre ha estado a la cabeza del mundo creativo. Sólo hay que ver el Carnaval. La gente lo ve como una fiesta, pero es un mundo artístico increíble", dijo Gary Nader, propietario de una galería en Miami que exhibirá esta semana obras brasileñas valoradas en más de 5 millones de dólares, de artistas como Walter Goldfarb y Vik Muniz. Nader ofrece múltiples trabajos brasileños en su primera subasta de arte latinoamericano moderno y contemporáneo el jueves y planea un show dedicado exclusivamente a artistas brasileños en marzo.

Fuera de la escena del arte, urbanistas esperan sacar provecho de la nueva clase de coleccionistas brasileños. En Florida, los brasileños sólo le siguen a los canadienses en cuanto a la adquisición de bienes raíces, representando el 8% de los compradores extranjeros, la mayoría en condominios de lujo.

"Esas personas a las que les gusta comprar arte de calidad superior también quieren comprar bienes raíces de calidad superior frente al mar", dijo Mark Pordes, cuya compañía supervisa Miami Beach's Canyon Ranch y quien planea recepciones para potenciales clientes brasileños. Lo mismo ocurre con el presidente de International Sales Group, Philip J. Spiegelman, quien está trayendo al diseñador de Nueva York Karim Rasheed para que se reúna principalmente con compradores de Brasil y otros países latinoamericanos que se encuentran en Miami para la feria.

Por su parte, la firma brasileña Ornare, que se especializa en la fabricación de armarios, baños y cocinas de lujo, ofrece toda una semana de eventos que culminan el viernes con una conferencia sobre la influencia de Brasil en el mundo del diseño, y que contará con destacados arquitectos de esa nación.

Zize Zink es una de ellos. La arquitecta de Río de Janeiro asiste por primera vez a Art Basel en busca de trabajos para sus clientes y para ella misma.

"Es el momento de Brasil", dijo Zink, agregando que la construcción en su país en antesala a los Juegos Olímpicos del 2016 también está alimentando un nuevo interés por el diseño.

En tanto, otros han aprovechado esta semana para recordarle a los coleccionistas sobre los millones de personas que viven en pobreza en Latinoamérica. La organización no lucrativa Un Techo Para Mi País, con sede en Chile, subastará modelos miniatura de las viviendas de transición para pobres que produce, diseñadas por artistas populares como la brasileña Ricalde.

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La reportera de AP Juliana Barbassa contribuyó con este reporte desde Río de Janeiro.