Bajo presión para que se trate de emergencia al debilitado euro, los ministros de Finanzas de Europa no pudieron alcanzar el martes un plan para que los países europeos gasten según sus medios. Y ahora lo pospusieron a otra cumbre.

Es necesario un plan como este antes de que el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional consideren intervenir para frenar una creciente amenaza a la economía global.

Los ministros aplazaron actuar en importantes temas financieros, como el concepto de una unión fiscal más cercana que podría garantizar más disciplina presupuestal, hasta que sus jefes se reúnan la siguiente semana en Bruselas.

Los mercados en Asia abrieron con pérdidas mientras los funcionarios europeos confirmaron que el futuro del euro ahora depende del encuentro de líderes europeos el 9 de diciembre.

"Estamos entrando al periodo crítico de 10 días para completar y concluir la respuesta de la Unión Europea a la crisis", dijo el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios Olli Rehn.

En la reunión del martes, los ministros de Finanzas de los 17 países de la eurozona entregaron a Grecia un paquete de rescate financiero prometido por 8.000 millones de euros (10.700 millones de dólares). También prometieron aumentar los recursos de un fondo para ayudar a los países de la zona euro que lo necesiten.

Sin embargo no lograron aumentar el fondo de rescate europeo a 1.000 billones de euros (1.300 billones de dólares), como esperaban hacerlo.

"Será muy difícil alcanzar algo en la región de un billón. Tal vez la mitad de eso", dijo el ministro de Finanzas de Dinamarca Jan Kees de Jager.

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Los periodistas de The Associated Press que colaboraron incluyen a Angela Charlton en París, Melissa Eddy y Juergen Baetz en Berlín, Don Melvin y Greg Keller en Bruselas y Christopher S. Rugaber en Washington.