La situación de Siria, donde sólo este fin de semana más de medio centenar de personas murieron en actos de represión, será abordada hoy por la comisión creada por la ONU para investigar las violaciones de los derechos humanos en ese país, en la presentación de su primer informe.

Integrada por las académicas Yakin Erturk (Turquía) y Karen Koning Abuzayd (Estados Unidos) y bajo la presidencia del brasileño Sergio Pinheiro, este grupo expondrá el resultado de dos meses de indagaciones, durante los que el régimen sirio se ha negado sistemáticamente a brindarle su cooperación.

En vista de que no se les autorizó la entrada en Siria, los comisionados consideraron que podían obtener información más completa y creíble si visitaban a las víctimas directas de las violaciones, a testigos y a militares y policías desertores que pudieron huir a países vecinos.

Además de esas informaciones de primera mano, la comisión ha revisado material fotográfico y audiovisual capaz de acreditar las denuncias recogidas durante su trabajo, que será una suerte de compendio de la situación de derechos humanos en Siria desde que las protestas pacíficas contra el gobierno de Bachar Al Asad dieron lugar a una violenta y continúa represión.

Y aunque la última cifra comunicada por la ONU de asesinados por las fuerzas de seguridad es de 3.500, el agravamiento de la represión, con decenas de muertos a diario, la ha dejado obsoleta.

La descripción que hará hoy la comisión de la ONU de lo que ocurre desde hace más de ocho meses en Siria es esperada con expectativa porque algunos países confían que esto sirva para que otros, como China y Rusia, que han utilizado su peso político para proteger al régimen sirio, se decidan a condenarlo y a aplicarle sanciones.

Tras la presentación del informe hoy, los comisionados seguirán su trabajo para tener lista una versión actualizada en marzo del próximo año, que someterán al Consejo de Derechos Humanos cuando éste se reúna en sesión ordinaria.

No se excluye que este órgano decida convocar a una sesión de emergencia en los próximos días o semanas ante la rápida degradación de la situación en Siria.