El director de la central nuclear de Fukushima, Masao Yoshida, abandonará su cargo al frente de la maltrecha planta para recibir tratamiento médico hospitalario, informó hoy la operadora Tokyo Electric Power (TEPCO).

La eléctrica informó de que Yoshida, de 56 años, ha sido hospitalizado, aunque no ofreció detalles sobre su enfermedad y se limitó a señalar que fue detectada durante un reciente control y que, según los médicos, no está relacionada con la radiactividad.

El propio Yoshida, en un mensaje transmitido por TEPCO y que recoge la agencia local Kyodo, señaló que su hospitalización es "inevitable" y mostró su profundo pesar "tener que decir adiós de este modo" a las personas con las que ha trabajado "desde el desastre".

Yoshida dirigió las operaciones en el interior de la planta desde que sonaron las alarmas por el devastador tsunami que el 11 de marzo paralizó los sistemas de refrigeración de los reactores nucleares y desató la peor crisis atómica en 25 años.

Este ingeniero de TEPCO, al frente de Fukushima Daiichi desde junio de 2010, estuvo bajo los focos por desafiar las órdenes de sus superiores en Tokio en los momentos iniciales de la crisis al inyectar agua de mar en uno de los reactores, pese a que le habían ordenado lo contrario.

Solo dos meses después reveló la verdad y recibió una amonestación de TEPCO, aunque la mayoría de los expertos mantienen que su decisión fue la apropiada desde el punto de vista técnico e incluso clave para refrigerar el combustible nuclear y evitar una catástrofe aún mayor.

Está previsto que Yoshida sea sustituido por Takeshi Takahashi, de 54 años y jefe de la división de energía nuclear y localización de centrales de TEPCO.