El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, supuesto responsable del nombramiento del mediático y frío fiscal Alejandro Peña para investigar a un grupo anarquista acusado de instalar una treintena de bombas, irónicamente se convirtió el lunes en testigo de la defensa.

Hinzpeter declarará el miércoles próximo por la tarde a petición del abogado defensor Miguel Soto Piñeiro, quien señaló que los fiscales "son permeables a los requerimientos explicitados a través de los medios de comunicación social y a los requerimientos de la autoridad", en alusión al Ministro del Interior.

La citación a declarar para Hinzpeter fue formulada en el inicio del juicio oral contra seis jóvenes antisistémicos acusados por la Fiscalía Nacional de instalar una treintena de "bombas de ruido" entre el 2006 y el 2010, contra edificios públicos y privados, procesados bajo una severa ley antiterrorista heredada por el régimen militar, 1973-1990.

Si son encontrados culpables, arriesgan penas que van de los 10 a los 15 años de prisión.

Los seis integraban un grupo mayor de 14 personas, entre ellos dos ex subversivos, antisistémicos, anarquistas y 'okupas', además del antropólogo Francisco Solar, acusados por Peña de integrar una asociación ilícita terrorista, y pidió para dos de ellos una sentencia a cadena perpetua simple.

Peña presentó 6.774 pruebas y un listado con 794 testigos y 200 peritos judiciales, junto con exhibir a los acusados a la opinión pública como incuestionables terroristas, los mantuvo ocho meses en una cárcel de máxima seguridad y utilizó "testigos secretos", según explicó a la AP Solar.

Mauricio Daza, abogado de uno de los inculpados, dijo que muchas de las pruebas "eran irrisorias, un chiste" y junto a otros defensores lograron rebajarlas a 2.450.

Entre las supuestas pruebas del empleado del Ministro del Interior había literatura y afiches anarquistas, un póster de Axl Rose, ex vocalista del grupo estadounidense Guns N' Roses, un libro sobre la vida de los anarquistas italo-americanas "Sacco y Vanzetti", un ejemplar de "El arte de la guerra", de Sun Tzu, una pistola de fogueo y hasta unas bolsas de pasa.

Finalmente, la Corte de Apelaciones absolvió a los 14 del delito de asociación ilícita terrorista, pero mantuvo contra cuatro la acusación de instalar bombas y a otros dos los responsabilizó de ser los financistas del grupo.

Los defensores reiniciarán esta semana su batalla legal para rebajar las 2.450 pruebas restantes, en un juicio que se estima tardará unos cuatro meses.

"Con la prueba que tienen, es prácticamente imposible que logren alguna sentencia condenatoria", afirmó el abogado.

Hinzpeter, el nuevo testigo de la defensa, se involucró de lleno en el caso luego que un fiscal anterior, Xavier Armendáriz, indagara durante varios años sin encontrar a los culpables de poner unas 120 bombas en un período de cinco años, y que un artefacto estallará en las cercanías de la residencia particular del presidente Sebastián Piñera.

Tras su queja pública por la "lentitud" en la indagación, el Fiscal Nacional Sabas Chahuan se reunió con el jefe del gabinete y designó en el caso a Peña, conocido por su dureza en la persecución de bandas de narcotraficantes.