La Policía española, con la colaboración de la belga y la holandesa, ha desmantelado una banda de "muleros" que utilizaba a niños y bebés para introducir en Europa cocaína por avión desde Suramérica sin levantar sospechas, escondiendo la droga, incluso, en los pañales de los más pequeños.

Según informaron hoy fuentes policiales, en la operación fueron detenidas veinte personas -16 en España, dos en Bélgica y dos en Holanda- que volaban desde Sudamérica con alijos de entre uno y cinco kilos de cocaína.

En el conjunto de la operación, los agentes se incautaron de 11 kilos de droga.

Las primeras investigaciones se centraron en varias personas, residentes en la ciudad española de Zaragoza, que podrían estar introduciendo cocaína mediante "muleros" o en dobles fondos de maletas de viaje.

Se pudo averiguar que la red había organizado un transporte de estupefaciente desde Sudamérica con destino al aeropuerto de Schiphol en Holanda.

La información se trasladó a las autoridades holandesas, que detuvieron a un matrimonio español que viajaba con un bebé y transportaba 1.574 gramos de cocaína adosados a sus cuerpos y ocultos en los pañales de su hijo.

A finales del mes de septiembre, tres de las personas investigadas en Zaragoza, de origen dominicano, se desplazaron hasta Madrid para recibir un kilo de cocaína.

En los siguientes meses se interceptaron nuevos envíos de droga y se practicaron otras detenciones, muchas de ellas en el aeropuerto de Madrid-Barajas.

En la fase final de la investigación se detuvo a los dos máximos responsables de la organización en España cuando realizaban una transacción de droga al por menor.