El tricampeón mundial de Fórmula Uno brasileño Nelson Piquet, que fue homenajeado hoy antes de la disputa del Gran Premio de Brasil, provocó a los seguidores del club de fútbol Corinthians, mayoría en el autódromo de Interlagos, al dar la vuelta en su Brabham de 1981 empuñando la bandera del Vasco da Gama.

El expiloto recorrió los 4.309 metros del trazado del circuito palista en el coche con el que ganó su primer mundial de Fórmula Uno y ondeando la bandera del Vasco da Gama, equipo de Río de Janeiro que a dos jornadas del final del Campeonato Brasileño disputa el título con el Corinthians, el más popular de Sao Paulo.

Los abucheos y silbidos retumbaron en el recinto automovilístico a pocos minutos de la disputa de la última carrera del año y a la que llegó consagrado anticipadamente como bicampeón el alemán Sebastian Vettel (Red Bull).

Entre los "ilustres" hinchas del Corinthians que estaban dentro del autódromo sobresalía la presencia de Ronaldo, el máximo artillero en la historia de los mundiales y que se retiró del fútbol activo en marzo cuando defendía al equipo paulista.

Ronaldo fue invitado al Gran Premio de Brasil por su amigo Rubens Barrichello, piloto de la escudería británica Williams y quien también es hincha del Corinthians.

Piquet, campeón en 1981, 1983 y 1987, dio la vuelta de homenaje en el monoplaza que ahora forma parte de la colección de coches de Bernie Ecclestone, el mandamás de la Fórmula Uno.