Noel Gallagher, que lideró durante casi veinte años Oasis junto a su hermano Liam Gallagher, ofreció esta noche en Madrid un potente directo con su nuevo proyecto en solitario, Noel Gallagher's High Flying Birds, en el que combinó temas de su último álbum con clásicos de su antigua banda.

Con el cartel de "No hay entradas" colgado desde hace varias semanas, el mayor de los Gallagher inició en la capital española su gira europea, tras haber protagonizado conciertos en ciudades como San Francisco, Los Ángeles o Nueva York.

Cerca de dos mil quinientas personas se agolparon en la sala La Riviera para recibir al responsable de canciones como "Champagne Supernova", quien, envuelto en gritos de júbilo, apareció sobre el escenario a las 21:00 horas.

Mensaje incluido o no para su hermano, con quien sigue manteniendo una tensa relación, el guitarrista decidió comenzar su espectáculo con "(It's Good) To Be Free", un emocionante canto a la libertad que obtuvo los primeros aplausos del público.

Un problema con su guitarra, que fue rápidamente subsanado, dio paso a la arrolladora "Mucky Finger", perteneciente al sexto álbum de Oasis, "Don't Believe The Truth".

Con gesto serio, sin apenas variar su posición en el escenario, el músico de Manchester mostró a continuación varias de sus nuevas composiciones, como la eléctrica "Everybody's On The Run", "Dream On" o "If I Had A Gun", que fueron muy aclamadas por los presentes.

Una cara B de su nueva andadura, "The Good Rebel", precedió a "The Death Of You And Me", el primer sencillo de un disco que logró situarse en lo más alto de la lista de ventas británica a finales de octubre.

Por si quedaba alguna duda sobre su pasado, Gallagher encadenó después dos de los clásicos que durante años cantó su hermano al frente de Oasis: "Wonderwall" y "Supersonic".

A pesar de carecer del carisma inimitable del pequeño de la familia, su desnuda interpretación de estos temas alcanzó un magnetismo capaz de hacer olvidar a muchos de los espectadores al grupo que arrasó en los estadios en la década de los noventa.

"Era el 95% de Oasis", recordaba sobre el guitarrista un joven a sus amigos mientras sonaban los primeros acordes de "(I Wanna Live In A Dream In My) Record Machine", al que seguiría poco después "AKA...What A Life!".

Tras presentar a los músicos que lo acompañan en esta nueva andadura musical, Noel Gallagher regresó a los tiempos en los que el britpop era tendencia, y lo hizo de la mano de "Talk Tonight", rescatada del sencillo "Some Might Say" (1995).

Con el público menos entregado que minutos antes, el polémico guitarrista acometió la tarea de comenzar a despedir la primera parte del repertorio, y lo hizo de la mano de "Soldier Boys And Jesus Freaks" y "AKA...Broken Arrow".

Más celebradas fueron "Half The World Away" y "(Standed On) The Wrong Beach", cuyo contagioso ritmo puso a bailar a los más animados.

Después de una breve salida del escenario, los miembros de "Noel Gallagher's High Flying Birds" volvieron sobre las tablas para poner punto y final a la velada con tres composiciones pertenecientes a Oasis.

Aunque "Little By Little" fue enérgicamente coreada y "The Importance Of Being Idle" desató una fiesta en el auditorio, fue sin ninguna duda la desgarradora "Don't Look Back In Anger" la que se erigió como la joya de la corona que le faltaba a esta actuación.

Los seguidores españoles de Noel Gallagher podrán reencontrarse con el inglés el 4 de marzo del año que viene, fecha elegida para su concierto en Barcelona. También en 2012, el ex Oasis presentará álbum junto a The Amorphous Androgynous.

Alberto Peñalba