Los cadáveres de los cuatro uniformados colombianos ejecutados por las FARC durante una acción militar en selvas del sur del país serán traslados hoy, domingo, a Bogotá, informaron fuentes militares.

Los cuerpos permanecían aún, en la mañana del domingo, en el lugar en el que eran mantenidos en cautiverio y, según las fuentes, hacia el mediodía local serán traslados a la base militar de Tres Esquinas y luego a la capital.

Los familiares de los uniformados esperan en Bogotá la llegada de los cuerpos.

En el mismo vuelo llegará a Bogotá el sargento de la Policía Luis Alberto Erazo Maya, quien estuvo secuestrado por más de 12 años por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El sargento Erazo será ingresado en la Clínica de la Policía para un chequeo médico pues resultó herido por algunas esquirlas de una granada.

El ministro de Defensa de Colombia, Juan Carlos Pinzón, explicó en una declaración pública el sábado que cuando Erazo escuchó el ruido que los integrantes de las FARC hicieron al disparar a sus cuatro compañeros, "tomó la decisión de salir corriendo".

"Corrió y se internó en la selva. Según informan, fue perseguido por tres terroristas de la organización de las FARC, quienes incluso en su persecución le lanzaron granadas. Esto le causó algunas heridas en el rostro y a la integridad de este sargento. El sargento Erazo logró esconderse", añadió Pinzón.

Horas más tarde el suboficial se encontró con las tropas y agentes del Cuerpo Técnico de la Fiscalía (CTI) que fueron enviados a la zona para el reconocimiento legal de los cadáveres de los rehenes muertos.

Pinzón previamente había señalado que tres de los fallecidos en la operación recibieron impactos de bala en la cabeza y el cuarto, disparos en la espalda.

Los cuatro uniformados ejecutados fueron el coronel de la Policía, Edgar Yesid Duarte Valero, el mayor de la misma institución, Elkin Hernández Rivas y el intendente jefe Álvaro Moreno, así como el sargento mayor José Libio Martínez estrada, del Ejército.

Tanto el coronel Duarte como el mayor Hernández Rivas, fueron secuestrados el 14 de octubre de 1988 en Paujil, localidad del departamento del Caquetá.

El intendente Moreno fue secuestrado el 9 de diciembre de 1999, mientras que el sargento mayor Martínez fue tomado cautivo desde el 20 de diciembre de 1997 y era el rehén más antiguo en poder de las FARC.

El sábado, el presidente colombiano, Jua Manuel Santos, dijo que los únicos responsables del trágico desenlace son los miembros de las FARC.

"Es un crimen atroz que merece la condena de todos los colombianos y de comunidad internacional. Los únicos responsables de esa acción vil, de ese crimen de lesa humanidad es las FARC", dijo Santos.