El Gobierno de Estados Unidos está dispuesto a cooperar con el de Pakistán en la investigación del ataque aéreo de la OTAN que dejó al menos 25 soldados pakistaníes muertos, indicaron esta noche funcionarios de la Casa Blanca.

Los informantes, no identificados, añadieron que funcionarios civiles y militares de alto rango en el Gobierno de Estados Unidos han expresado sus condolencias a Pakistán por el incidente.

Los funcionarios de la presidencia también indicaron la disposición del gobierno de Barack Obama a cooperar con Pakistán en la investigación del incidente en la zona fronteriza con Afganistán.

Las complejas relaciones entre Estados Unidos y Pakistán se deterioraron gravemente después que una unidad de fuerzas especiales estadounidenses mató, en mayo, al jefe de Al Qaeda, Osama bin Laden, en su residencia en territorio pakistaní.

En meses recientes se intensificó la presión de Washington para que el gobierno pakistaní actúe contra los grupos insurgentes que operan en Afganistán y encuentran refugio tras la frontera de Pakistán.

Pakistán, a su vez, ha protestado de manera cada vez más enérgica por los ataques con aviones sin tripulación operados por Estados Unidos y sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte desde Afganistán.

En los últimos diez años, Estados Unidos ha dado a Pakistán unos 20.000 millones de dólares en ayuda militar y civil, lo cual convierte a ese país del sur asiático en el tercer mayor receptor de asistencia de seguridad después de Afganistán e israel.

Pero en Pakistán predomina un sentimiento anti Estados Unidos espoleado por los ataques de aviones sin tripulación contra reductos de insurgentes, que han causado la muerte de centenares de civiles.

En el congreso de Estados Unidos, algunos legisladores han propuesto la suspensión de la ayuda financiera a Pakistán por la sospecha de que su gobierno o sus servicios de inteligencia militar cooperan con los talibanes en Afganistán.

En julio, el gobierno de EE.UU. anunció que retendría unos 800 millones de dólares de la ayuda militar asignada a Pakistán después que el gobierno de Islamabad expulsó a unos 130 instructores militares estadounidenses y añadió límites a las visas del personal estadounidense en ese país.

En septiembre, el nuevo jefe del Pentágono, Leon Panetta, advirtió de que Estados Unidos haría todo lo posible para defender a las fuerzas estadounidenses en Afganistán contra los insurgentes que operan desde Pakistán.