Una sentencia judicial ha ordenado la confiscación de los bienes del delantero croata de origen brasileño Eduardo da Silva, tras una denuncia de Zdravko Mamic, presidente del Dinamo de Zagreb, en el que el jugador militó hasta 2007, según informa hoy el diario "Sportske Novosti".

La casa, el vehículo y las cuentas bancarias de Da Silva en Croacia han quedado bloqueadas tras la denuncia presentada por Mamic, al entender que quien fuera máximo goleador en Europa en 2007 no ha respetado una cláusula del contrato que cerró con él.

Ese contrato, firmado por Da Silva al comienzo de su carrera, en el año 2001, cuando tenía 18 años, establecía que el jugador tendría que abonar a su patrón un 20 por ciento de sus ingresos por transferencias hasta el fin de su carrera deportiva.

En 2007, Da Silva fichó con el Arsenal por 12 millones de euros y en 2010 se marchó traspasado al Shakhtar Donetsk ucraniano, que pagó 7,5 millones de euros.

Según "Sportske Novosti" Eduardo "Dudu" da Silva ha recurrido la sentencia y ha denunciado que aquel acuerdo era "inmoral y esclavista".

"Que me acuse, así podré mostrar a todos quién es Zdravko Mamic y cómo trabaja. Es verdad que por mi 18 cumpleaños firmé el contrato, pero en aquel entonces yo no entendía bien croata y no sabía lo que firmaba. Nada más llegar al Arsenal me di cuenta de qué tipo de contrato se trataba", ha declarado el jugador, según ese medio.

Por su parte, Mimic ha tildado de "mocoso" al delantero y ha exigido que le pague lo que asegura le adeuda.

Uno de los puntos del contrato establece que, en caso de que el jugador falleciera todo su dinero sería heredado por Mamic y no por la familia de Da Silva, afirma "Sportske Novosti".

Da Silva nació en Río de Janeiro el 25 de febrero de 1983 y con 15 años se trasladó a Croacia. Adquirió la nacionalidad croata siete años después.