La partida de educación centrará nuevamente la atención en el Parlamento chileno este lunes, cuando la Cámara de Diputados debatirá en tercer trámite el proyecto de Presupuesto 2012, despachado el pasado viernes por el Senado tras una sesión de 29 horas.

Fuentes parlamentarias dijeron hoy que el oficialismo ha mantenido este fin de semana contactos con diputados del Partido Regionalista Independiente (PRI) e independientes para asegurar los votos que permitan la aprobación de esa partida, que fue rechazada cuando se vio por primera vez en la Cámara baja, la semana pasada.

Los diputados deben votar este lunes las enmiendas aprobadas por el Senado al proyecto, y si alguna es rechazada debe pasar a una comisión mixta que debe resolver las diferencias.

El plazo fatal para la aprobación del presupuesto, que totaliza más de 60.000 millones de dólares, vence el 30 de noviembre, aunque de no haber acuerdo para entonces, las normas señalan que regirá el proyecto original presentado por el Gobierno.

La partida de Educación, de unos 11.000 millones de dólares, fue despachada por el Senado sin los votos de la oposición, que se abstuvo ante la negativa del gobierno de inyectarle mil millones adicionales para aumentar las becas a estudiantes universitarios.

Con ello, la oposición procuró recoger las demandas de las organizaciones estudiantiles, movilizadas desde el pasado mayo en demanda de una educación pública gratuita y de calidad, pero el Ejecutivo sólo accedió a un monto adicional de unos 460 millones de dólares.

En todo caso, en el oficialismo había hoy esperanzas de una jornada positiva en la sesión de este lunes, sobre la base de un acuerdo para establecer, a través de una ley separada, un fondo permanente de 4.000 millones de dólares para financiar reformas al sistema educativo.

Sin embargo, los esfuerzos para atraer los votos del PRI no habían fructificado: "El gobierno no cuenta con nuestros votos. No es un tema de más recursos, sino de definiciones de fondo en la Educación", dijo a la prensa el diputado de ese partido Pedro Araya.

Para el movimiento estudiantil, en tanto, el tema del presupuesto parece ser un capítulo cerrado, pues en el debate parlamentario "no se resolvieron las injusticias del sistema", según dijo a radio Cooperativa Noam Titelman, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica.

"Aún tenemos los aranceles más caros del mundo, un sistema privado con nula regulación e instituciones con fines de lucro", añadió.

En todo caso, los dirigentes valoraron positivamente que sus movilizaciones hayan servido para instalar el tema en la agenda social y política de Chile, mientras ya preparan sus acciones para el próximo año.

La Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) se reunió este fin de semana en la sureña ciudad de Puerto Montt, donde acordó celebrar un Congreso especial para acordar la incorporación de federaciones estudiantiles de universidades privadas, centros de formación técnica e institutos profesionales.

Ello con el objeto de alcanzar una Confech "más inclusiva y representativa" de la educación superior chilena.

Dicho Congreso, según explicó a los periodistas Noam Titelman, se celebrará a comienzos de 2012, con el objetivo, además, de "delinear trabajos de largo plazo, definir procesos y establecer los procedimientos y la orgánica".

Patricio Contreras, presidente de la Universidad de Los Lagos y uno de los portavoces de la Confech, precisó que las federaciones que ingresen deberán tener métodos democráticos para elegir a sus dirigentes y de funcionamiento.

"Se evitará la incorporación de dirigentes estudiantiles designados por los rectores", como ocurre en algunas universidades privadas, indicó.

Hasta ahora, la Confech agrupa a las federaciones estudiantiles de universidades públicas y tradicionales.