El presidente regional del País Vasco ("lehendakari"), el socialista Patxi López, considera que "ha llegado la hora" de hacer gestos con los presos de ETA, como el "acercamiento" a cárceles próximas a sus domicilios.

Esas medidas, entre las que incluye la reinserción "a quien corresponda" o el acceso al tercer grado para los reclusos enfermos, pueden llevarse a la práctica "sin que nadie se salte la ley o la legalidad", dice López en una entrevista que publica hoy el diario vasco "El Correo".

López anuncia que trasladará estos planteamientos al líder del conservador Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, cuando acceda a la presidencia del Gobierno, después de que su formación ganase las elecciones del pasado domingo por mayoría absoluta.

Asimismo, el "lehendakari" se muestra convencido de que el nuevo responsable del Ejecutivo español "empujará hacia la paz".

ETA, que en sus más de cuatro décadas de actividad ha asesinado a más de 800 personas, anunció el pasado 20 de octubre el "cese definitivo de su actividad armada", aunque no su disolución o la entrega de las armas.

En un comunicado, la banda terrorista hizo "un llamamiento a los Gobiernos de España y Francia para abrir un proceso de diálogo directo" destinado a solucionar "las consecuencias del conflicto", como suele referirse la organización a la situación de sus presos, entre otros aspectos.

El anuncio de ETA se produce en un momento en el que la banda terrorista tiene más de setecientos de sus miembros en prisión, una de las cifras más altas de su medio siglo de historia, según fuentes jurídicas y penitenciarias.

Tras el comunicado de la banda terrorista, decenas de miles de personas se manifestaron en Bilbao (norte español), convocadas por la izquierda independentista vasca, para exigir el traslado al País Vasco de los encarcelados etarras y asegurar que "Sin amnistía no habrá paz". EFE