Unos doscientos admiradores se reunieron hoy en la Feria de Guadalajara (FIL) para escuchar al escritor argentino Jorge Bucay, quien celebró con ellos haber vendido ya más de un millón de libros de su novela "El candidato".

La conversación se convirtió en una celebración por la cantidad de ejemplares que este psiquiatra, terapeuta y escritor ha vendido en México, "un hecho que se da pocas veces", reconoció.

La FIL tenía que ser ese lugar donde Bucay (Buenos Aires, 1949), quien se autodefine como un "ayudador profesional", agradeciera y festejara con sus lectores las excelentes ventas con quienes considera sus "amigos".

Su novela "El candidato", que en 2006 obtuvo el V Premio Ciudad de Torrevieja y está basada en la historia de un dictador que decide dejar el poder, vendió el ejemplar un millón, convirtiéndose en un éxito en este país con bajos índices de lectura.

Fiel a su costumbre de "enseñar" a sus lectores mediante historias, Bucay se comparó en este trance editorial con un arquero cuyas flechas siempre atinan al centro del círculo, en un gesto que él mismo consideró poco humilde "porque entre mis virtudes no está la de ser modesto".

Pero aceptó que los círculos donde sus flechas acertaron los pusieron quienes le leyeron.

En el mismo acto estuvo presente su hijo, el también escritor Demián Bucay, quien refirió algunas anécdotas asociadas con "el fastidio de ser hijo de alguien famoso", que tanto le molestaba en su adolescencia pero que le ha llevado "a ser quien soy".

Relató que una vez le hizo a su padre una "jugada sucia", cuando con 20 años, durante la presentación de uno de sus libros, se levantó de su asiento y cuestionó en público sobre si aplicaba en su casa lo que sostenía en sus obras.

"Naturalmente nadie sabía que yo era su hijo y me avergoncé bastante de hacer la pregunta, pero mi papá salió muy bien del paso", apuntó.

El autor de "Amarse con los ojos abiertos" y "Cartas para Claudia", traducidos a diecisiete idiomas, aseguró que la ayuda que ofrece a sus lectores no se convierte en la verdad absoluta porque "el valor de aprender es cuestionar".

Aconsejó, "aunque ningún consejo es para seguir sino para tomar en cuenta", a su público poner en duda lo que dicen sus maestros y sus padres e incluso, de "los autores de los libros que lee".

"Desconfiar no quiere decir despreciar ni ser escéptico, quiere decir que escuché y comprendí (determinado planteamiento) pero que eso no quiere decir que se aplique a mí o que esté de acuerdo", puntualizó.

Finalmente Bucay aseguró que escribe para que sus lectores consigan rescatar algo de lo que dice y lo adapten a su realidad particular.

"Uno concibe la escritura para no tratar de imponer nada a nadie. Y entonces puede ser que las cosas sucedan de otra manera", agregó.

Conocido por sus libros de ensayos a manera de cuentos, Bucay es uno de los escritores con más lectores en España, Venezuela, Uruguay, Costa Rica y México.