El presidente de Venezuela Hugo Chávez instruyó a su gabinete el domingo a "ir a fondo" contra la filial local de la empresa italiana Parmalat, a la que acusó de acaparar leche y burlarse de su gobierno.

Autoridades confiscaron varias toneladas de alimentos en días pasados que presuntamente estaban acaparados.

"Ahí están los mecanismos de expropiación y de intervención", dijo Chávez durante un consejo de ministros televisado desde el palacio de gobierno. "A fondo con el caso este de Parmalat", instruyó a su vicepresidente, Elías Jaua.

Las autoridades retuvieron dos camiones de Parmalat y su leche en polvo marca "La Campiña" en una planta en el occidente del país.

Pero la empresa dijo que se había tratado de una falta de coordinación al asegurar que el Ministerio de Alimentación y la Superintendencia Nacional de Silos, Almacenes y Depósitos Agrícolas (SADA) estaban informados.

"Además de que nos ven cara de tontos y de pendejos, lo dicen por escrito también", dijo Chávez y los acusó de tratar de "ridiculizar el gobierno".

El comunicado afirmó que la empresa estaba "en sintonía con los programas gubernamentales" en un comunicado, rechazó la acusación de acaparamiento y precisó que la leche iba a ser distribuida con el precio controlado marcado en el empaque.

"Apliquemos a fondo de manera radical, como tiene que ser, es decir hasta la raíz, la constitución bolivariana, y las leyes que de manera soberana nuestro pueblo se ha venido dando", indicó Chávez.

Varios alimentos básicos, incluida la leche, tienen los precios controlados por el gobierno desde 2003. Esta semana comenzó a regir una ley para ampliar los controles con el argumento de querer contener la galopante inflación.

Chávez había amenazado ya con expropiar plantas lecheras de Parmalat acusándola de exportar su producción pese a la escasez intermitente que existe en el país.

El mandatario comentó que en días recientes las autoridades incautaron en total 256.000 kilos de leche en polvo.