Cientos de costarricenses abarrotaron hoy las tiendas de los principales centros comerciales de San José para tratar de aprovechar las ofertas que al estilo estadounidenses anunciaron los comercios por el "Black Friday" o "Viernes Negro".

Aunque esta es una tradición de Estados Unidos, se ha popularizado en el país centroamericano desde hace algunos años, pues los empresarios locales han replicado la práctica de rebajar sus precios el último viernes de noviembre y llamar al día "Black Friday".

En Multiplaza, uno de los principales centros comerciales de la capital, hubo personas que acamparon desde anoche frente algunas tiendas de equipos electrónicos para ser los primeros en ingresar hoy cuando se abrieran los establecimientos.

Las filas a las entradas de las tiendas eran tan largas al medio día que muchas permitían la entrada de sus clientes por turnos, según mostraron imágenes de la televisión local.

Una empleada de Sony Center en Multiplaza, Marta Velasco, dijo al Canal 7 local que si bien esperaban mucha afluencia de compradores la cantidad de gente los ha sorprendido, y sobre todo, el hecho de que algunos pasaran la noche afuera de la tienda.

Las páginas de los periódicos matutinos estaban inundadas de publicidad sobre todo tipo de ofertas para el día de hoy, en el que además los comercios tendrán horarios extendidos, muchos de ellos hasta medianoche.

Según sondeos de los medios locales, los productos más buscados por los consumidores costarricenses son los electrónicos, como teléfonos móviles, computadoras y tabletas, así como los electrodomésticos, especialmente pantallas de televisión.

Las empresas privadas de correo, que se encargan de la entrega de artículos comprados por internet, principalmente en Estados Unidos, reportaron un disparo en los pedidos de sus clientes en Costa Rica, que han realizado una gran cantidad de órdenes en línea para aprovechar las rebajas en ese país.

Pese a las críticas de algunos sectores de que el "Black Friday" no es una tradición costarricense, y a que muchos afirman que las ofertas locales no son muy favorables pues los precios siguen altos, los consumidores se han acercado de manera creciente a las tiendas desde las primeras horas del día.

Los comerciantes esperan que el movimiento en la noche, cuando finalice la jornada laboral de muchos, sea aun mayor.