Los ministros de Economía de Sudamérica acordaron el viernes una serie de medidas para sustituir importaciones por productos elaborados a nivel regional e impulsar el uso de monedas locales en transacciones comerciales con el objetivo de blindar la región de la crisis económica y financiera que afecta a los países desarrollados.

"El sentido es mostrar como nuestra región, a diferencia de otras regiones más desarrolladas, tiene consensos, tiene políticas comunes y tiene articulación para enfrentar una crisis que no fue generada en nuestros países, pero que sin dudas su impacto será global dada su magnitud", afirmó en rueda de prensa el ministro de Economía de Argentina y vicepresidente electo, Amado Boudou.

En el marco de la segunda reunión del consejo Suramericano de Economía y Finanzas, los ministros de Economía y titulares de los bancos centrales de los 12 países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) analizaron las conclusiones del anterior encuentro en agosto para trazar un plan de acción frente a la crisis global.

El grupo de trabajo conformado por Brasil y Chile recomendó identificar a los sectores que tienen capacidad de sustituir importaciones por productos elaborados a nivel regional, según un comunicado del gobierno argentino.

El comercio intra-regional en Sudamérica mueve unos 120.000 millones de dólares al año, un monto "todavía reducido aunque se ha incrementado, con lo cual se puede concretar un esquema de demanda regional, aumentar el potencial y diseñar políticas coordinadas en la Unasur, lo cual puede elevar un par de puntos el comercio interno", según la recomendación de los representantes brasileños y chilenos.

Otro grupo integrado por Uruguay y Venezuela trabajó sobre uso de monedas locales en transacciones comerciales intra-regional. Para ello se tomaron en consideración tres sistemas vigentes: el convenio de créditos y pagos recíprocos de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI); el acuerdo para el uso de sus monedas en el comercio bilateral entre Argentina y Brasil y el modelo del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (SUCRE), que aplican Ecuador, Venezuela y Bolivia.

Sobre el primero, "hubo convicción de que su uso era bajo con relación a períodos anteriores y a volumen de comercio. (El grupo) aconseja una revisión y relevamiento del sistema... Si esto es aprobado, el grupo va a comenzar ese relevamiento en vistas a una reforma del convenio", explicó Roberto Feletti, viceministro de Economía de Argentina.

Sobre los otros dos sistemas "se coincidió que son de muy reciente creación... se aconseja un monitoreo para verificar que se pueden hacer extensivos al conjunto de la región", indicó el funcionario argentino, responsable de exponer el trabajo de los grupos.

Estas conclusiones y propuestas serán sometidas a consideración de los presidentes de Unasur que se reunirán en Caracas, Venezuela, el 3 de diciembre.

Los ministros de Economía, en cambio, no lograron avances sustanciales sobre el manejo coordinado de reservas internacionales de la región.

Latinoamérica se asienta sobre unos 700.000 millones de dólares en reservas internacionales, de las cuales más de 500.000 pertenecen a los miembros de Unasur.

Colombia, Ecuador y Venezuela presentaron tres propuestas sobre el manejo de reservas internacionales.

Según Feletti, Colombia quiere crear un fondo regional de reservas para "brindar asistencia crediticia en caso de problemas de liquidez o temporarios".

Ecuador presentó un modelo más amplio que "garantice liquidez frente a contingencias y la movilización de instrumentos financieros de ahorro interno" y Venezuela un fondo regional de reserva que se extienda a ámbitos más amplios que los bancos centrales.

"Hay que seguir discutiendo. Es un tema que requiere máximo consenso", dijo Boudou.

Los ministros también se mostraron expectantes ante la inminente puesta en funcionamiento del Banco del Sur si el Congreso de Uruguay aprueba la adhesión de ese país a la iniciativa antes del 15 de diciembre.

Hasta ahora fue aprobado por los parlamentos de Ecuador, Venezuela, Bolivia y Argentina. De sumarse Uruguay, entrará en vigor del acuerdo de creación del Banco del Sur, aunque todavía reste el aval de Brasil.

El Banco tendrá un capital inicial de 7.000 millones de dólares, pero la meta es elevarlo a 20.000 millones de dólares.

"Debemos felicitarnos por haber logrado en este primer año del consejo, resultados concretos, y al mismo tiempo debemos empujarnos entre todos para avanzar más rápido el año que viene", destacó Boudou.