Cientos de mujeres marcharon hoy por la principal avenida de San José para denunciar que están "hartas" de la violencia en su contra y exigir un alto a las agresiones de género de todo tipo en Costa Rica.

Vestidas de naranja y con pancartas bajo el lema "¡Basta, estamos hartas!", mujeres costarricenses de todas las edades se unieron a las manifestaciones globales por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Las mujeres protestaron no solo por el asesinato de 30 féminas en los últimos doce meses en el país, sino por todos los abusos de los que son víctimas cada día, ya sea en el ambiente doméstico como en el laboral o simplemente en la calle.

El caso más reciente de agresión a una mujer ocurrió esta semana, cuando un hombre atacó con ácido de batería a una maestra y le ocasionó quemaduras en la mayor parte de su cuerpo, además, esta misma semana dos mujeres fueron violadas y abandonadas en una carretera solitaria en las afueras de San José.

Para Ana Carcedo, una de las organizadoras de la marcha, la sociedad costarricense no se está tomando en serio la gravedad del problema de la violencia contra las mujeres.

Carcedo dijo a Efe que el país ha tenido un "retroceso" en materia de protección, que se queda en el papel de las leyes, que no se aplican como deberían.

Cifras oficiales indican que las autoridades costarricenses reciben cada año más de 10.000 denuncias por violencia de género y el ministro de Seguridad, Mario Zamora, reconoció que el 80 % del tiempo operativo de la policía se dedica a atender casos de agresiones domésticas.

Organizaciones sociales señalan que en el país más de la mitad de las mujeres ha sufrido alguna vez algún incidente de violencia en su contra.

Otra de las organizadoras de la manifestación, Shirley Alarcón, destacó que si bien la agresión física es un problema grave y creciente, la marcha pretendía llamar la atención sobre la realidad cotidiana de las mujeres, que enfrentan acoso sexual, laboral, y demandas sociales para cumplir con determinados roles, entre otras.

"Hay mucha violencia constante, no son solo los femicidios", afirmó.