Cientos de miles de personas protestaron hoy en varias ciudades de Siria contra la Liga Árabe después de que venciera el último plazo dado por esa organización para que el país aprobase recibir una delegación de observadores internacionales.

Los manifestantes salieron a las calles de Damasco, Alepo y Latakia (norte), entre otros lugares, para rechazar la iniciativa de la Liga Árabe, que calificaron como una "violación de la soberanía" nacional, según retransmitió la televisión estatal en directo.

La organización panárabe anunció hoy el final del ultimátum que dieron los ministros árabes de Asuntos Exteriores a Siria para aceptar a una misión de 500 observadores que certifique la aplicación de la iniciativa aceptada por las autoridades sirias para salir de la crisis.

Siria rechazó firmar un protocolo sobre la citada misión que trató de modificar sin éxito.

Se espera que los ministros de Exteriores aprueben en su reunión prevista para el domingo la aplicación de las sanciones, así como la ruptura de relaciones diplomáticas de sus países con Siria y el traslado del asunto ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

El pasado 12 de noviembre, la Liga Árabe decidió suspender la participación de Siria como estado miembro de la organización después de que fracasase la puesta en marcha de una iniciativa árabe para detener la violencia en el país.

Desde que estallaran las protestas en marzo pasado, más de 3.500 personas han muerto en Siria, según cifras de Naciones Unidas, aunque el Gobierno sirio rebaja la cifra y culpa de la violencia a grupos "terroristas armados" que quieren desestabilizar el país.