El Gobierno de Malasia ha derogado una ley que prohibía a los universitarios ser miembros de partidos políticos, aunque seguirá proscribiendo la política en las universidades, informaron hoy los medios locales.

"El Gobierno cree en la madurez y en la inteligencia de los universitarios para preservar su derecho a los que alcancen la edad legal", dijo el primer ministro, Najib Razak.

Así, los estudiantes a partir de los 21 años podrán ingresar en las filas de las formaciones políticas, pero no podrán hacer campaña en los campus universitarios.

El ejecutivo también anunció que liberará a 36 presos tras eliminar tres decretos de emergencia que fueron promulgados entre los años 60 y 70 en respuesta a disputas políticas en dos provincias y a los disturbios contra la comunidad china.

Esta medida se incluye en los planes de las autoridades para reformar los controvertidos decretos y la ley de seguridad nacional, que permiten la detención indefinida sin juicio previo.

El mes pasado, las autoridades pusieron en libertad a 125 reos después de anular otro decreto que databa de 1933, pero que aún seguía siendo utilizado para arrestar a sospechosos.

Según el Gobierno, hay 1.481 personas detenidas bajo la normativa excepcional, aunque el Consejo de Derechos Humanos de la ONU sitúa el número en más de 6.000.

El primer ministro anunció reformas legales el pasado agosto, tras recibir críticas por la represión policial por una protesta organizada un mes antes por la oposición y que se saldó con un muerto y 1.700 detenidos.

El gobierno malasio prevé culminar sus planes en marzo con la derogación de la Ley de Seguridad Interna, que permite la detención indefinida sin juicio de un sospechoso y que según grupos de derechos humanos ha sido utilizada para perseguir a la oposición.

Esta ley fue aprobada en 1960 tomando como modelo las normas de detención preventiva que utilizaban las autoridades británicas para arrestar a los disidentes durante la época colonial en Malasia.