La temporada de compras navideñas comenzó hoy en Estados Unidos más pronto de lo habitual, con muchos comercios que abrieron en la madrugada, y con algunos incidentes violentos de consumidores dispuestos a todo con tal de conseguir la mejor oferta en este "black friday (viernes negro)".

Así, en California, una desesperada compradora recurrió a un aerosol de gas pimienta para alejar a potenciales rivales de los productos electrónicos que pretendía comprar, lo que provocó 20 heridos, incluyendo algunos niños, quienes tuvieron que recibir tratamiento médico por lesiones en los ojos y vías respiratorias.

Los testigos describieron la frenética escena, que tuvo lugar en un Walmart -una de las grandes superficies que ha sido más agresiva con su campaña y sus horarios de apertura en estos días festivos- como una batalla campal en la que los clientes derribaron pantallas de videojuegos, pisotearon carteles y se empujaron unos a otros para conseguir los productos con mayores descuentos.

En tres centros comerciales de los estados de Carolina del Sur, Iowa y Nueva York incluso se produjeron robos a mano armada a la clientela y sendos tiroteos, en los que solo se registró un herido, pero hubo varias detenciones y los incidentes obligaron a desalojar los comercios temporalmente.

Pese a esos incidentes, esta jornada -que recibe el nombre de "black friday" porque es el día del año en que los comerciantes suelen volver a escribir en negro en sus libros de contabilidad y por lo tanto a tener ganancias- se desarrolla de manera general de forma tranquila y con millones de compradores a la caza de las gangas.

Las ventas de este día se consideran el barómetro que mide las que se harán el resto de la temporada y permite a los comerciantes calibrar sus ganancias, aunque a menudo las mejores ofertas se encuentran más cerca de las mismas festividades navideñas e inmediatamente después.

La Federación Nacional de Venta al Detalle (NRF, por su sigla en inglés) estima que hoy habrán salido de compras más de 152 millones de estadounidenses, frente a los 138 millones de personas que lo hicieron el año pasado y a pesar de que el entorno económico sigue siendo delicado y el desempleo alto.

En la actualidad hay nueve millones de estadounidenses que trabajan a tiempo parcial, muchos de ellos contratados para posiciones de ese tipo en esta temporada de ventas navideñas.

Precisamente para animar a los consumidores, las principales grandes superficies del país, como Best Buy, Kmart, WalMart, Old Navy o Macy's, y otros muchos comercios adelantaron el pistoletazo de salida a las rebajas al mismo día de Acción de Gracias y a la madrugada de este viernes.

Muchos de ellos, para atraer a su clientela, ofrecen igualar en precios a sus rivales y abonar esa diferencia en tarjetas de regalo de los establecimientos, o durante periodos de varias horas ofrecen apartar sus productos y pagarlos a plazos semanales sin recargo de intereses.

El presidente y consejero delegado de Macy's, Terry Lundgren, consideró hoy como un "éxito" la apertura a la medianoche de esos grandes almacenes, considerados como los mayores del mundo, pues cuando dieron las doce de la noche, tras la cena de Acción de Gracias, ya había más de 9.000 compradores esperando a la puerta de su tienda del centro de Manhattan, dos mil más que hace un año.

Algunos "indignados" del movimiento Ocupa Wall Street, que protestan por lo que ellos llaman la codicia de las grandes corporaciones de EE.UU., intentaron, sin éxito, disuadir a los clientes de Macy's de hacer compras.

Para este día los "indignados" estadounidenses han convocado diversos actos de protesta contra esas grandes superficies y establecimientos en Nueva York, Washington DC, Chicago y Boise, entre otras ciudades del país.

Además, las organizaciones de consumidores han emitido mensajes de alerta para que los compradores no se lancen a las adquisiciones -que son principalmente de productos electrónicos y de televisiones de plasma- sin haber hecho antes algunos deberes, como un seguimiento de productos y precios.

"El día después de Acción de Gracias no es necesariamente el mejor día para conseguir grandes ofertas", advirtió la revista Consumer Reports, la más importante del sector en EE.UU., que también señaló que según recientes análisis "los precios más bajos de la temporada no se encuentran ni en el viernes negro ni en el ciberlunes", que será el 28 de noviembre.

Esa es la siguiente cita, esta vez por Internet, que tienen los consumidores estadounidenses en el calendario de compras navideñas y el día en que los comerciantes dicen que vuelven a dar sus mejores ofertas, esta vez a través de sus páginas web.