Tom Wicker, que se ganó prominencia profesional cuando cubrió como periodista el asesinato del presidente John F. Kennedy para el diario The New York Times y luego fue jefe del buró en Washington y columnista del mismo periódico, murió en su casa en Rochester, Vermont. Tenía 85 años.

La esposa de Wicker, Pamela Wicker, dijo que su esposo había tenido problemas de salud y murió aparentemente de un ataque cardíaco el viernes por la mañana.

Nacido el 18 de junio de 1926, Wicker creció en la pobreza en el pueblo de Hamlet, en Carolina del Norte. Quería ser novelista pero se dedicó al periodismo luego de que sus primeros libros no tuvieron buena acogida.

Luego de trabajar para periódicos en Carolina del Norte, consiguió un trabajo en el New York Times. Estaba en la caravana de Kennedy en Dallas cuando el presidente fue asesinado.

Wicker, de tendencia liberal, fue durante mucho tiempo columnista del periódico y escribió 20 libros.