No parece una propuesta atractiva para una salida nocturna: ven a vivir de nuevo los disturbios en Londres.

Pero esa es la oferta que está atrayendo multitudes en estos días al Teatro Tricyle de Londres, una pequeña sala que se ha creado una gran reputación con obras basadas en hechos reales y polémicos, tales como el centro de detenciones en la base estadounidense de Guantánamo y las guerras en Irak y Afganistán.

"The Riots" ("Los disturbios"), estrenada esta semana, recrea vívidamente el caos de cuatro noches de agosto a través del testimonio de personas reales: residentes, policías, políticos, trabajadores comunitarios y los mismos inconformes que participaron en los disturbios.

El director Nicholas Kent dijo que la obra pretende asumir el papel de una pesquisa pública sobre los disturbios, algo que el gobierno no ha realizado.

"Fue algo que no tenía que suceder", dijo Kent. "Eso es algo de lo que quedé totalmente convencido a partir de nuestro trabajo en la obra".

"Nos pareció importante explorar las razones de los disturbios y los motivos de la gente y qué sucedió y cuál fue nuestra respuesta como londinenses, y cómo podríamos evitar que algo así suceda de nuevo", agregó.

Los disturbios fueron desatados por la muerte a tiros de Mark Duggan, de 29 años, a manos de la policía en el distrito londinense de clase trabajadora de Tottenham el 4 de agosto, bajo circunstancias aún controvertidas.

La obra muestra cómo la muerte de Duggan llevó, en parte debido a accidentes y errores, al peor descontento civil en Gran Bretaña en una generación. El caos en Londres y otras ciudades inglesas causó pérdidas por centenares de millones de libras en daños a propiedades, y dejó dolor e interrogantes.

La dramaturga Gillian Slovo y sus investigadores grabaron 56 horas de entrevistas con testigos, desde policías que estaban en servicio en Tottenham esa noche hasta líderes comunitarios, jóvenes saqueadores y un hombre que quedó sin vivienda a causa de un incendio intencional.

Incluso hablaron con dos personas que están prisioneras por participar en los disturbios, las cuales le escribieron al teatro tras ver un anuncio en un periódico de la cárcel.

El periódico conservador Daily Mail criticó a la compañía por dar voz a delincuentes, pero Slovo dijo que el punto de vista de los participantes en los disturbios era vital.

"Pienso que es importante que escuchemos y veamos cómo ellos se vieron involucrados, qué piensan de eso ahora y qué les motivo", dijo Slovo a la radio BBC. "Porque de lo contrario, ¿cómo podemos asegurarnos de que no suceda de nuevo?"