El Tribunal de Arbitraje Deportivo completó el jueves la audiencia de cuatro días en el caso de dopaje de Alberto Contador, y el ciclista español tendrá que esperar hasta comienzos del año próximo para saber si le despojan del título del Tour de Francia 2010.

Contador hizo una última declaración personal en su defensa de que comer carne contaminada provocó el resultado positivo por clembuterol en los controles antidopaje durante su tercera victoria en el Tour.

"Habló unos 15 minutos", dijo Matthieu Reeb, secretario general del TAS — siglas en francés del tribunal_, a periodistas después de que Contador salió de la sala. "Se tomó el caso muy en serio. Estuvo presente todo el caso y acudió a todas las discusiones".

Reeb dijo que el panel de tres integrantes necesitará "de seis a ocho semanas" para alcanzar un veredicto y explicar su decisión.

Contador no hizo comentarios cuando salió de la corte acompañado por miembros de su equipo legal y subió a un taxi que lo aguardaba. Los abogados de la Unión Ciclista Internacional y de la Agencia Mundial Antidopaje tampoco quisieron declarar.

El organismo rector del ciclismo mundial y la WADA apelaron ante el TAS para que Contador sea suspendido dos años de las competencias después de que la Federación Española de Ciclismo declaró nulos los cargos en su contra en febrero pasado.

Si es hallado culpable de dopaje, podría ser suspendido dos años y ver anulado su triunfo en el Tour en 2010 y otras victorias, entre ellas la del Giro d'Italia de 2011. En julio terminó en quinto sitio al defender su título en el Tour.

El ciclista fue interrogado el miércoles, de acuerdo con reportes en periódicos españoles que publicaron actualizaciones diarias de la evidencia presentada en las sesiones a puerta cerrada.

Los medios españoles también reportaron que el panel del TAS pidió a los involucrados en el caso que dejaran de filtrar información.

Unos 20 testigos fueron convocados a dar su testimonio en sesiones efectuadas principalmente en la sede del Comité Olímpico Internacional en Lausana, Suiza.

Entre ellos estuvieron el carnicero español de Irún que vendió el filete a un amigo de Contador; Louis Rovner, un estadounidense experto en el polígrafo que examinó al ciclista en el detector de mentiras; y los ex colegas de éste en el equipo Astana, Benjamin Noval y Paolo Tiralongo.

Entre los testigos expertos convocados por la WADA y la UCI estuvieron el científico australiano Michael Ashenden para analizar los resultados de las muestras de sangre de Contador, así como Hans Geyer del laboratorio de Colonia, Alemania, que halló la pequeña cantidad de clembuterol en sus muestras de orina que entregó en el Tour.

Se esperaba que la WADA argumentara que el fármaco, el cual quema grasas y aumenta el volumen muscular, fue reintroducido al cuerpo de Contador el 20 y el 21 de julio del año pasado por medio de una transfusión sanguínea, lo cual habría sido una violación al código antidopaje.