La mayoría de los estadounidenses pasaron el Día de Acción de Gracias con sus familias. Otros usaron el feriado nacional para dar gracias junto a otros extraños en campamentos del movimiento Ocupemos, sirviendo pavo o donando su tiempo en solidaridad con las protestas anticapitalistas que se han extendido en una nación sumida en la desesperación económica.

En San Francisco, 400 personas acampadas en la Plaza Justin Herman, en el centro del distrito financiero, preparaban cenas con pavo que fueron donadas por la renombrada iglesia Glide Memorial para voluntarios y partidarios del movimiento contra la desigualdad económica y social.

"Estamos agradecidos de que estamos, en primer lugar, en un país en el que podemos protestar", dijo el reverendo Cecil Williams, fundador de Glide y un referente en la comunidad de activistas de la ciudad. "Y estamos agradecidos de que creemos que hay cosas que podrían ser resueltas y de que tenemos un sentido de esperanza. Pero sabemos que la esperanza sólo viene cuando se asume una posición".

Al otro lado de la bahía, en Oakland, donde manifestantes y policías chocaron previamente cuando un campamento del movimiento Ocupemos fue desalojado, los manifestantes disfrutaron un festín de Acción de Gracias en las afueras del Ayuntamiento, acompañados por música y oradores, incluyendo Clyde Bellecourt, cofundador del Movimiento Indio Norteamericano, basado en Minnesota.

Y en Nueva York, organizadores de Ocupemos Wall Street distribuyeron cenas en el Parque Zucotti, donde comenzó el movimiento de protestas el 17 de septiembre antes de diseminarse a todo el país.

Allí, una versión amplificada de una disputa familiar de Acción de Gracias estalló cuando la policía ordenó detener las percusiones de los manifestantes en una tradicional cena festiva.

Alrededor de 500 manifestantes estaban comiendo pavo donado en el parque cuando la policía le dijo a un baterista que dejara de tocar.

Unos 200 manifestantes rodearon a un grupo de unos 30 oficiales y comenzaron a gritar.

"¿Por qué no dejan de ser policías para Acción de Gracias?" gritó un manifestante.

"¿Por qué no detienen a los percusionistas en el desfile de Acción de Gracias?" gritó otro.

Una furgoneta llegaba con más policías, pero se mantuvieron al margen mientras los manifestantes finalmente decidían suspender la batería y volver a su comida. Las tensiones se han elevado en el parque desde que los manifestantes fueron desalojados el 15 de noviembre.

"Mucha gente ha sacrificado mucho para venir y ser parte del movimiento porque existe mucha necesidad de comunidad", dijo Megan Hayes, una chef y organizadora de la Cocina de Ocupemos Wall Street. "Decidimos aprovechar este feriado para proveer precisamente eso: comunidad".

Hayes dijo que se distribuyeron 3.000 raciones.

El lema del movimiento: "Somos el 99%" se refiere a la creciente brecha entre el 1% más acaudalado de los estadounidenses y el 99% restante.

El movimiento fue desatado por las altas tasas de desempleo y ejecuciones de hipotecas, y la creciente percepción de que los bancos y grandes corporaciones no están pagando la proporción justa de impuestos, mientras sus ejecutivos siguen recibiendo jugosas bonificaciones en momentos en que la mayoría de los estadounidenses ven caer sus ingresos.

En Las Vegas, el organizador de Ocupemos Sebring Frehner dijo que los manifestantes tuvieron una cena de Acción de Gracias en su campamento cerca de la Universidad de Nevada, y dijo que estaba contento de estar allí en lugar de en la tradicional cena con la familia.

"En lugar de encerrarte con cinco o seis individuos en tu casa, personas a las que probablemente ves todo el tiempo, estás celebrando el Día de Acción de Gracias con muchas familias diferentes, como la cena original", dijo Frehner.