Los cuerpos de siete hombres atados de pies y manos y con tiros de escopeta fueron encontrados el jueves en una zona rural del norte de Guatemala, en un hecho que las autoridades catalogaron como un "ajusticiamiento".

"Hace dos semanas hubo un robo de 125 cabezas de ganado, los vecinos dicen que los fallecidos eran parte de una banda... los que encontramos ahora son delincuentes ajusticiados por gente cansada de que les estén robando" dijo el gobernador de Petén Gudiel Álvarez en conversación telefónica.

Según el funcionario, hay versiones de vecinos que vinculan a las víctimas con un grupo de cuatreros y que por esa razón habrían sido asesinados.

Alvarez dijo que compete a la fiscalía identificar a los autores de la matanza.

El hallazgo se produjo en una carretera de Santa Ana, una localidad del norteño departamento de Petén, a unos 450 kilómetros al norte de la capital guatemalteca.

El vocero de la policía, Donald González, dijo que los occisos no habían sido identificados pero que "las investigaciones están en marcha".

El gobernador expresó que en esa región hay fincas ganaderas vinculadas con narcotraficantes, pero descartó que la matanza haya tenido como móvil una represalia o conflicto entre narcos, como ocurrió en abril cuando 27 campesinos fueron decapitados presuntamente por el cartel de Los Zetas.