Arizona vuelve a acometer el tema de la inmigración.

Legisladores estatales empezaron a recibir donaciones de la población para financiar una cerca a lo largo de toda la frontera estatal con México, una iniciativa que no tiene precedentes.

La idea fue del senador estatal republicano Steve Smith, quien asegura haber recibido 255.000 dólares de todo el país desde julio.

En ese momento el estado creó un sitio de internet que exhorta a los visitantes a "mostrarle al mundo la determinación y el espíritu emprendedor del pueblo estadounidense".

Los partidarios sostienen que el proyecto es necesario porque el gobierno federal ha hecho poco para dar seguridad a la frontera.

Los detractores dicen que es un enfoque erróneo y parcial de los problemas fronterizos que resultará ineficaz y sumamente caro.

Smith reconoció que le queda mucho por hacer hasta lograr la conclusión del vallado. Los 255.000 dólares recaudados apenas financiarán la construcción de 800 metros (media milla) de valla. El legislador calcula que solamente los suministros costarán 34 millones de dólares, o unos 426.000 dólares por 1,6 kilómetros (una milla) de vallado. Gran parte de las obras correrá a cargo de presos comunes que cobrarán por su trabajo 50 centavos la hora.

La valla es el intento más reciente de Arizona de provocar un debate sobre si el gobierno federal hace todo lo posible para detener la entrada de personas al país sin la debida documentación. Previsiones claves del proyecto de la ley estatal sobre inmigración fueron suspendidas por un juez y la gobernadora Jan Brewer apeló a la Corte Suprema de Estados Unidos para que las apruebe. Brewer firmó además el proyecto de ley del vallado.

Los detractores del plan de la valla privada sostienen que los miles de millones de dólares gastados por el gobierno federal para construir la cerca no han detenido la inmigración ilegal.

"Van a levantar 50 metros (yardas) de valla, si lo consiguen", comentó Alfredo Gutiérrez, ex senador demócrata y activista de los derechos de los inmigrantes que aspiró a la gobernación en el 2002.

Empero, a Smith y otros partidarios del proyecto no les importa.

Sostienen que el gobierno federal ha descuidado la vigilancia fronteriza y que tramos adicionales de la valla taponará secciones utilizadas por los narcotraficantes y personas sin la debida documentación para entrar y residir en Estados Unidos. Incluso si la valla no es completada, Smith y otros creen que el proyecto será un aviso para Washington.

Entre los partidarios de la idea figuran algunos agentes de la Patrulla Fronteriza.

"Me quito el sombrero ante ellos", comentó George McCubbin, agente de la Patrulla Fronteriza en Casa Grande y presidente del Consejo Nacional de la Patrulla Fronteriza, el sindicato del organismo.

___

Internet: http://bit.ly/vWJySa