El Congreso brasileño dio un paso más en la guerra contra el tabaco luego de que el Senado aprobó una ley de alcance nacional que prohibe fumar en espacios cerrados.

La disposición, que había sido votada en octubre por la Cámara de Diputados, elimina los espacios reservados para fumadores dentro de recintos cerrados, públicos y privados, con lo cual extiende a todo el país una norma aplicada en los estados de Paraná, Rio de Janeiro y Sao Paulo.

La preocupación por los efectos del cigarrillo tomaron fuerza en las últimas semanas en Brasil cuando se reveló que el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) padece cáncer de laringe. El ex mandatario dejó de fumar en enero de 2010 tras sufrir una crisis de hipertensión, después de 50 años de adicción.

La disposición votada el miércoles en el Senado también eleva el impuesto sobre productos industrializados que pesa sobre los cigarrillos y establece un precio mínimo para el producto, con lo cual el costo aumentará 20% en 2012 y tendrá alzas progresivas hasta alcanzar 55% de incremento en 2015.

La medida fue impulsada por el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff como una forma de reducir el consumo de tabaco en el país. La gobernante debe ratificar la norma para que entre en vigor.

El Ministerio de Salud explicó en un comunicado que el aumento en el impuesto junto con la fijación de un precio mínimo busca reducir el consumo al incrementar el costo de los cigarrillos y atacar el contrabando de tabaco.

Los cigarros que entran a Brasil por contrabando, principalmente de Paraguay, tienen un costo mucho más bajo, pero con la política de precio mínimo perderían esa ventaja. Los cigarrillos actualmente tienen precio liberado en Brasil.

La disposición acogida por el Congreso obliga a los fabricantes de cigarros a aumentar el espacio destinado a mostrar las consecuencias del tabaco sobre la salud, que debe ocupar 30% del área frontal del paquete a partir de 2016.

"La lucha contra el tabaco tiene que ser incansable por parte de aquellos comprometidos con la salud pública en nuestro país", declaró el ministro de Salud, Alexandre Padilha, tras la votación.

Indicó que la meta del gobierno es reducir la incidencia del hábito de fumar entre diferentes grupos de edad e inhibir a adolescentes y adultos jóvenes a adoptar el hábito.

"La expectativa es llegar a 2022 con una reducción en el número de fumadores de 15% (en la actualidad) a 9%", agregó Padilha, citado por un comunicado del Ministerio de Salud.