Una serie de ataques con bombas en una ciudad del sur de Irak mató a 19 personas el jueves por la noche e hirió a más de 70, en un nuevo indicio de los desafíos de seguridad que enfrentará el país con la retirada de las tropas estadounidenses.

Muchos de los muertos y heridos eran agenges de seguridad que acudió a la escena para prestar ayuda, dijeron, fuentes que hablaron bajo la condición de anonimato.

Las fuerzas estadounidenses están retirando tropas antes del plazo de finales de diciembre para tener a todo el personal fuera del país. Incidentes como el triple ataque en Basora, una ciudad considerada clave la para el desarrollo económico de Irak, muestran los peligros que aguardan al país el próximo año.

Tres bombas estallaron en un popular mercado al aire libre en la ciudad, dijeron funcionarios policiales.

La tercera estalló poco después de que fuerzas del ejército y la policía llegasen al lugar en respuesta a las explosiones previas, dijeron los funcionarios. La tercera bomba causó toas las muertes y casi todos los heridos, agregaron.

Los funcionarios hablaron a condición de anonimato porque no estaban autorizados a declarar a la prensa.

Kamal Alí estaba trabajando en una tienda de ropa al otro lado de la calle cuando ocurrieron las explosiones. Dice que tras la primera explosión, transeúntes acudieron a ayudar a las víctimas, Cuando ocurrió la segunda, las personas se alejaron aterrorizadas del lugar,

Entonces llegaron policías y soldados, y fue ahí que ocurrió la tercera explosión.

"La mayoría de las bajas son policías y soldados iraquíes que llegaron a ayudar a las víctimas y acordonar el lugar. Ellos sacrificaron sus vidas por la gente", dijo Alí.

El jefe del consejo provincial de Basora, Ahmed al-Sulaiti, confirmó el ataque.

"No podemos culpar a las fuerzas de seguridad por este acto. Ellos fueron los más heridos", dijo por teléfono desde Basora.

Basora está 550 kilómetros (340 millas) al sureste de Bagdad, y es considerada el eje del sector petrolero iraquí.

Muchas compañías petrolíferas extranjeras tienen sus oficinas allí. El país depende de esas compañías para las inversiones y expertos necesarios para desarrollar el sector petrolero nacional, que ha sido asolado por la guerra, sanciones y años de descuido.

No hubo una atribución inmediata de responsabilidad por el ataque, y no estaba claro si fue obra de extremistas suníes como al-Qaida, o milicias chiítas. Los extremistas suníes a menudo lanzan sus ataques en forma en que cause la mayor cantidad de víctimas posibles, y a menudo los dirigen contra funcionarios de seguridad, por considerar que protegen el gobierno de mayoría chiíta.

El área en la que ocurrieron las explosiones es además un bastión de las milicias chiítas, que han empleado violencia en su lucha por el poder y el control.