Cuatro hombres acusados de homicidio premeditado — entre ellos tres mexicanos — por la muerte a disparos del conductor de un camión que transportaba marihuana deben permanecer encarcelados sin derecho a fianza, ordenó el miércoles un juez.

Policías locales y federales investigan la posible relación de la delincuencia organizada en el caso.

Varias agencias policiales seguían el lunes un tractocamión cuando varios sospechosos se pararon a su lado y abrieron fuego, matando al conductor e hiriendo a un agente local encubierto.

Agentes federales y locales habían estado vigilando el camión como parte de una investigación de tráfico de drogas desde el Valle de Río Grande. Houston es conocido desde hace mucho tiempo como un importante centro de distribución de embarques de droga provenientes de México, y los cárteles mexicanos del narcotráfico emplean a menudo pandillas callejeras y de prisiones de Estados Unidos para que les ayuden.

Los investigadores no han podido confirmar si los sospechosos de la balacera están vinculados al crimen organizado, aunque dos de ellos son de Nuevo Laredo, ciudad fronteriza controlada por el cártel de los Zetas, quienes eran sicarios del Cártel del Golfo pero decidieron separarse para dedicarse también al tráfico de drogas.

"Sabemos que había una organización de tráfico de droga violenta y que hay pandillas aquí, y hasta el momento ... no sabemos la asociación exacta con las pandillas aquí", dijo Lisa Webb Johnson, vocera del Departamento Estadounidense Antinarcóticos (DEA). Agregó que la investigación no ha confirmado ni negado todavía un posible vínculo con los Zetas.

La DEA y agentes de la oficina del alguacil del condado de Harris están tratando de armar las piezas del incidente ocurrido el lunes, en el cual mataron al conductor del camión, un presunto narcotraficante, y lesionaron a un agente del alguacil que estaba trabajando encubierto. El agente recibió un disparo en una pierna y se espera que se recupere totalmente, dijeron las autoridades. Su nombre no fue revelado.

Los cuatro hombres arrestados, — Fernando Tavera, Eric de Luna, Ricardo Ramírez y Rolando Reséndiz — comparecieron el miércoles en una corte de Houston. La próxima semana serán acusados formalmente de homicidio premeditado.

Registros de la corte indican que todos, menos Tavera, son ciudadanos mexicanos. No se sabía de inmediato su estatus de inmigración ni si los sospechosos tenían abogado. Una llamada de la AP al consulado mexicano en Houston no fue respondida inmediatamente. Documentos de la corte muestran que tres de los detenidos solicitaron que se notificara a su consulado.

Los registros identifican al chofer como Lawrence Chapa, a quien la DEA había catalogado como presunto traficante, señaló Webb Johnson. La agencia no dio más detalles.

De Luna, de 23 años, nació en Nuevo Laredo, México. Al momento de la balacera estaba libre bajo una fianza de 40.000 dólares después de haber sido acusado en octubre de asalto agravado con un arma letal, de acuerdo con documentos de la corte. De Luna había recibido una sentencia diferida en el 2005 por un cargo de asalto agravado con un arma letal, según registros de corte del condado de Harris. Las llamadas de la AP a su afianzador y a un número telefónico de De Luna que consta en su fianza no fueron respondidas de inmediato.

Tavera, de 19 años, y Ramírez, de 35, tienen cargos previos de delito menor en el condado de Harris relacionados con posesión de marihuana. Ramírez también nació en Nuevo Laredo, y Reséndiz, de 28 años, nació en Matamoros, México.