Un portavoz de los talibanes paquistaníes negó el miércoles que su grupo hubiese llegado a tregua alguna, ni que sostenga conversaciones con el gobierno, una declaración hecha poco después que milicianos atacaron una estación policial donde murieron dos agentes.

El portavoz talibán Ehsanula Ehsan atribuyó a su grupo la responsabilidad del ataque en Dera Ismail Khan, en el noroeste de Pakistán, dos días después que un comandante talibán de alto rango dijo a The Associated Press que el grupo llegó a un acuerdo de tregua hace un mes a fin de alentar las recientes conversaciones de paz con el gobierno.

No está claro si las declaraciones contradictorias representan posiciones opuestas dentro del liderazgo de los talibanes paquistaníes, si el grupo debería buscar la paz con el gobierno después de años de combates que han dejado de miles de decenas de muertos entre civiles, milicianos y el personal de seguridad.

Un tercer comandante talibán paquistaní dijo a la AP el miércoles que el grupo había declarado un alto al fuego a fin de alentar las conversaciones de paz, pero ambos se limitaba al área tribal de Waziristán del Sur, donde se refugiaban los milicianos antes de una gan ofensiva del 2009.

Los dos comandantes talibanes paquistaníes de alto rango hablaron a condición de mantenerse anónimo por la reserva requerida por el asunto.

Un vocero policial Sohail Khan dijo que docenas de milicianos lanzaron granadas a una estación policial en Daraban y a continuación acribillaron a dos oficiales en el interior del local. Otros cuatro policías quedaron heridos. Los milicianos se apoderaron del armamento que había en la estación, de uniformes de policía y se fugaron.

Ehsan, el portavoz talibán, atribuyó a su grupo la responsabilidad de los ataques alegando que era una prueba de que no había un acuerdo de tregua ni que había conversaciones de paz con el gobierno.

"Si anunciamos una tregua, no hubiéramos atacado la estación policial", dijo Ehsan a la AP en una entrevista telefónica desde un lugar no revelado.

Asimismo se adjudicó recientes ataques a la policía en la región tribal Orakzai y en Mardan, pueblo de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa.

Aunque los líderes talibanes de Waziristán del Sur acordaron un tregua con el gobierno no está claro si todos los milicianos que dicen pertenecer al grupo iban a obedecer la orden.