El Senado chileno debatía el miércoles el proyecto de presupuesto para el sector educativo ya rechazado por la Cámara de Diputados, luego de que el gobierno ofreció nuevos recursos para lograr su aprobación.

Según el ministro de Educación, quien ha esta a cargo de las negociaciones con la oposición para lograr la aprobación del presupuesto, los nuevos recursos superarían los 1.000 millones de dólares. Pero los opositores pusieron en duda esa cantidad.

El aporte extraordinario se sumaría a los 11.500 millones de dólares ya destinados en el presupuesto del año entrante a ese sector.

El veterano senador demócrata cristiano Andrés Zaldivar, quien a su vez ha liderado las conversaciones de la oposición centroizquierdista con el gobierno, calificó la versión oficialista de "una trampa"

Señaló que "lo que pedimos son 1.000 millones de dólares. El gobierno debe tener en cuenta que también sabemos sumar y restar".

En tanto, el senador Ricardo Lagos Weber sostuvo que "no veo ánimo de llegar a un acuerdo con este presupuesto escuálido que presentó el gobierno".

El proyecto de presupuesto debe quedar despachado este mes.

El lunes el presupuesto educacional fue rechazado por la Cámara de Diputados por una mayoría circunstancial de opositores e independientes que suelen apoyar al gobierno. Si ahora el Senado rechaza el proyecto, regiría el mismo presupuesto de este año. Para evitar asumir el costo político de un rechazo, los legisladores de la oposición analizan ausentarse de la sesión para que el proyecto sea sólo aprobado por el oficialismo. El gobierno también podría usar el veto para dirimir sus diferencias con el Poder Legislativo.

Con los nuevos recursos que el gobierno ofrece se aumentarían progresivamente los fondos destinados a la educación superior y se aumentaría también en el tiempo el incremento de la cobertura de la educación preescolar para alcanzar en 2014 el 100% de los menores de los sectores más pobres. También se incrementarían las subvenciones a los establecimientos escolares de enseñanza básica y media.

El conflicto estudiantil, que ya lleva seis meses, tendrá el jueves una nueva expresión de protesta tras la convocatoria de los estudiantes a marchar por el centro capitalino. El conflicto ha derivado en las mayores protestas callejeras desde 1990, cuando se restauró la democracia, y en una baja sostenida en la aprobación a la gestión del presidente Sebastián Piñera, que no supera el 30%, según encuestas.

Los estudiantes demandan gratuidad en la educación y el término del lucro en establecimientos que reciben aportes estatales.