El centrocampista argentino Javier Pastore, jugador del Paris Saint Germain (PSG), confiesa que los partidos con la selección de su país le agotan y que cuando regresa de uno de ellos no disputa buenos encuentros.

"Es la verdad. Para cada convocatoria hago trece horas de avión para ir a Argentina y lo mismo para volver", afirma el jugador en una entrevista con el diario "Le Parisien".

Pastore, por el que PSG pagó 42 millones de euros y se convirtió así en el fichaje más caro del fútbol galo, agrega al periódico: "Además, están los desplazamientos en Sudamérica, a Colombia, a Venezuela, las esperas en el aeropuerto...".

"En general, la semana justo después de mi regreso de la selección nunca juego buenos partidos. Estoy en fase de recuperación", afirma el futbolista.

Sobre su comportamiento hasta ahora con el PSG, confiesa que "al principio estaba bien físicamente y de cabeza. Todo iba bien. Demostré de lo que era capaz. Luego he estado menos bien por el cansancio y la acumulación de partidos".

"Habrá que esperar al final de la temporada para hacer un balance de verdad", completa el argentino.

Pastore revela sobre su vida en París que va a menudo al cine, aunque todavía no se defiende del todo bien con el francés y que aunque adora los bolos, prefiere no ir "porque si voy una vez quiero volver todos los días".

Vive ahora en un apartamento con vistas al Arco del Triunfo donde puede "recibir a la familia e ir a pasear a los Campos (Elíseos). Me encanta el barrio", asegura.