Panamá quedó a un paso de incorporarse a la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) luego de que la Asamblea Nacional aprobara por ley el Tratado de Montevideo que establece su inclusión en el organismo regional.

Un informe proporcionado por la ALADI a The Associated Press indicó que la incorporación se concretará formalmente a los 30 días a contar desde el momento en que Panamá deposite el Instrumento de Adhesión ante la cancillería de Uruguay, país sede del organismo; lo que se espera tenga lugar a comienzos del próximo año.

La embajadora panameña Digna Donado había declarado a la AP que su país estaba expectante por la incorporación a la ALADI, con la cual comparten las metas hacia un regionalismo abierto, tal cual son sus postulados.

En tanto, Nicaragua sigue su proceso técnico de acuerdos bilaterales para sumarse al organismo formado por Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Cuba, Chile, Ecuador, Perú, Paraguay, México, Venezuela y Uruguay, que se formó en 1980 en reemplazo de la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC).

Según un informe del organismo, el comercio entre los países de la ALADI se encamina a superar este año el máximo histórico de 2008 cuando alcanzó 146.000 millones de dólares.

En 2010 el intercambio comercial se ubicó en más de 130.000 millones de dólares, al recuperarse de 2009 cuando había caído a 106.000 millones de dólares.

"El excelente desempeño del comercio intra-Aladi se sustenta en la muy buena situación macroeconómica por la que atraviesa la región, a pesar de la incertidumbre reinante en el contexto económico internacional. El Producto Interno Bruto (PIB) de la ALADI creció 5,7% en el primer trimestre del año, al tiempo que las cifras disponibles para el segundo trimestre confirman la expansión de la actividad económica, aunque se aprecian algunos signos de desaceleración", dijo el informe.

El secretario general de la ALADI, el argentino Carlos Alvarez, ha exhortado a los países de la región a manejar la actual crisis internacional sin medidas proteccionistas y, en cambio, alentar el aumento del comercio entre sus miembros.