La empresa brasileña Odebrecht declinó proseguir con estudios de factibilidad para la construcción de una central hidroeléctrica a orillas del río Ene en la selva central de Perú, ante la oposición mostrada por aborígenes asháninkas que habitan esa región.

Odebrecht manifestó su decisión de abandonar el proyecto mediante una carta enviada al Ministerio de Energía y Minas a fines de octubre. En noviembre del año pasado, la empresa brasileña había obtenido la concesión temporal para realizar los estudios de factibilidad de la Central Hidroeléctrica Tambo 40, ubicada en la región Junín, a unos 300 kilómetros al noreste de Lima.

"Nosotros solo realizamos proyectos que sean para el beneficio, que tengan sustentabilidad y que las comunidades tenga un beneficio directo y sostenible para futuras generaciones. Como no sucedió ésto, nosotros decidimos no continuar insistiendo en realizar más estudios", explicó a la AP Erlon Arfelli, director de Odebrecht en Perú.

No fue posible obtener un comentario de líderes indígenas sobre la decisión de Odebrecht.

Arfelli comentó que en un inicio Odebrecht realizó reuniones con miembros de la comunidad asháninka que transcurrieron en "buenos términos", pero posteriormente los aborígenes hicieron sentir su rechazo al proyecto.

Los asháninkas se opusieron a la hidroeléctrica alegando que su construcción forzaría el desplazamiento de sus comunidades y causaría deforestación de la zona.

El ministerio de Energía y Minas declinó comentar el retiro de Odebrecht de la concesión.

En 2010 la administración del entonces presidente Alan García firmó un acuerdo energético con Brasil por el que se proyectaba construir al menos 15 centrales hidroeléctricas en territorio peruano, para represar las aguas de algunos ríos y generar energía eléctrica para ambos países.