El sindicato de los funcionarios públicos de Grecia Adedy anunció hoy su adhesión al paro convocado para el 1 de diciembre por la Confederación de Trabajadores del sector privado (GSEE), con lo que la huelga de ese día será general.

Así, las protestas contra las medidas de austeridad y las reformas fiscales culminarán la próxima semana en la séptima huelga general en lo que va de año.

La última huelga general fue de 48 horas y paralizó los días 19 y 20 de octubre todo el país.

Adedy señala en un comunicado que la reducción de la plantilla en el sector público, los despidos y la homologación de los sueldos, junto a los nuevos impuestos reducen los ingresos de los funcionarios hasta en un 55 %.

"La política del Gobierno lleva a la pobreza y a la extenuación de toda la sociedad", precisa el sindicato, que protesta contra el despido de personal, las prejubilaciones y el cierre de organismos estatales que llevarán a "que el sector pierda a cuadros con experiencia y competentes".

Los funcionarios públicos rechazan el plan que incluye el recorte de la plantilla en 300.000 funcionarios hasta 2015. De ellos, ya unos 170.000 empleados públicos han dejado sus empleos y otros 30.000 lo harán antes de fin de año.

El sindicato de funcionarios que representa a medio millón de afiliados ha convocado también una protesta de las 13.00 a las 16.00 hora local (11.00 GMT -14.00 GMT) de mañana y una concentración en Atenas frente al Ministerio de Reformas en la Administración.

También una delegación de Adedy tiene previsto presentar una nota de apoyo mañana a las 14.00 hora local (12.00 GMT) en la embajada de Portugal en Atenas, para solidarizarse con la huelga de sus colegas lusos de ese día.

Las protestas se realizan cuando se debate en el Parlamento heleno los Presupuestos de 2012, que incluyen unos 3.600 millones de euros en nuevos impuestos que entrarán en vigor a partir del 1 de enero.

Se espera que los Presupuestos sean ratificados el próximo 7 de diciembre.

El GSEE coincide en que esos presupuestos "conllevan austeridad y recortes de logros sociales".

Por otro lado, un grupo del sindicato de trabajadores Genop, de la compañía semi-estatal de electricidad DEI, mantienen hoy por tercera jornada ocupadas las oficinas centrales de la compañía en Atenas para evitar que se registren electrónicamente los ciudadanos que no han pagado un impuesto extraordinario sobre la propiedad inmobiliaria, lo que llevaría a la empresa a cortarles el suministro eléctrico.