La Misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) denunció hoy que queda un "largo camino por recorrer" en la aplicación de la legislación que protege a las mujeres afganas contra la violencia de género.

"Jueces, fiscales y policías han comenzado a aplicar la ley en muchas partes de Afganistán, pero sólo en un pequeño porcentaje en casos de violencia contra las mujeres", dijo en rueda de prensa la responsable de Naciones Unidas para Derechos Humanos, Navi Pillay.

Según un comunicado emitido por UNAMA, en Afganistán se hace una pobre aplicación de la legislación que protege los derechos femeninos, que además chocan con prácticas socialmente aceptadas en este país.

La implementación de la ley es claramente creciente, aunque según Pillay "todavía existe un largo camino por recorrer antes de que las mujeres afganas estén completamente protegidas de la violencia".

El informe presentado detalla los mecanismos legales con los que se quieren combatir fenómenos como la compra-venta de mujeres para el matrimonio, las bodas infantiles o forzadas, las violaciones y el "baad" (regalo de una mujer para resolver una disputa familiar).

La Comisión Afgana de Derechos Humanos registró entre marzo de 2010 y marzo de 2011 2.299 casos de violencia contra la mujer que pueden ser definidos como delito según la Ley de Eliminación de la Violencia contra las Mujeres en Afganistán.

Según el estudio, la mayoría de los casos de abuso contra la mujer en Afganistán no son investigados por la policía, por lo que UNAMA recomienda que se instruya a funcionarios, jueces y policías para que apliquen la ley de manera rápida y eficiente.

La directora de Derechos Humanos del organismo multilateral en Afganistán, Georgette Gagnon, subrayó que mientras esta violencia se ejerza con impunidad "no habrá progresos significativos en los derechos de las mujeres en Afganistán".