Una diplomática de la embajada de Estados Unidos en el Congo denunció por agresión a un mayor del ejército uruguayo y se abrió una investigación por parte de las Naciones Unidas, ONU, y el gobierno, se informó oficialmente el miércoles a la Associated Press.

"Es correcto. Hay una investigación por una denuncia de una diplomática de la embajada de Estados Unidos en Kinshasa, por agresión física", informó a la AP el coronel Mario Stevenazzi, jefe de Relaciones Públicas del ejército uruguayo. Ni la diplomática ni el oficial fueron identificados de inmediato.

"Hay que aclarar que, si bien, es un soldado del ejército, administrativamente ahora está dependiendo de las Naciones Unidas que le paga su salario en el Congo, aunque claro, no deja de pertenecer a nuestra fuerza", agregó.

Stevenazzi dijo que "se formuló la denuncia hace al menos dos semanas y tuvimos conocimiento a través de la embajada de los Estados Unidos en el Congo, por las Naciones Unidas y la cancillería uruguaya".

El ministerio de Defensa en un escueto comunicado dijo mas temprano que se iba a abrir una investigación sobre esa denuncia, pero sin entrar en ningún detalle.

"Por lo que sabemos parece que fue una agresión física y no se trata de ningún acoso sexual. Por lo menos eso son los informes primarios que tenemos", añadió.

Stevenazzi dijo que no estaba en condiciones de identificar al oficial uruguayo, además de estar prohibido, por ser una investigación recién en marcha.

Uruguay tiene una fuerza de al menos un millar de soldados de las fuerzas armadas en cumplimiento de la Misión de Paz de la ONU en el país africano.

En setiembre se desató un escándalo con efectivos de la Armada uruguaya en Haití cuando se difundió un vídeo donde se observaba a cinco marinos que mantenían a un joven haitiano boca abajo como a punto de ser violado, aunque investigaciones posteriores descartaron que hayan llegado a ese extremo. El vídeo circuló profusamente y se informó que el episodio había ocurrido en junio pasado.

Los autores del hecho fueron regresados a Montevideo y sometidos a la justicia militar que dispuso su procesamiento y prisión.