Una huelga de hambre fue declarada el miércoles por seis personas que junto a otros manifestantes llevan meses frente a las puertas del Congreso porque exigen la aprobación de una ley nacional de vivienda.

"Llevamos 94 días frente al Congreso y no nos han respondido, queremos una ley que nos regularice la vivienda digna, pero siempre nos mienten y no (nos) atienden. Desde hoy los compañeros inician una huelga de hambre", dijo Roly Escobar Ochoa, dirigente de la Asociación Coordinadora Nacional de Pobladores de Áreas Marginales de Guatemala.

Más temprano, los manifestantes ingresaron a la sede del Congreso y lo mantuvieron ocupado un par de horas e bloquearon el acceso de los legisladores, hasta que un contingente de policías los disuadió de abandonar el recinto. El incidente causó algunos roces pero no dejó lesionados ni detenidos.

Unos 250 pobladores han prácticamente instalado un campamento frente a la sede del Legislativo esperando que se apruebe la ley, pero aunque varias veces la norma ha sido incluida desde septiembre en la agenda de las sesiones plenarias, los diputados han encontrado formas de desviar los debates hacia otros temas.

"No queremos que le cambien nada, es una ley para ayudar a la población y como no representa ningún negocio para los diputados por eso es que nos hacen esperar", dijo Escobar.

La ley fue aprobada en las primeras tres lecturas, pero falta un paso que consiste en aprobar su redacción final. Los manifestantes temen que en ese proceso sufra modificaciones que no habían sido contempladas.

El presidente del Congreso Roberto Alejos dijo que ha solicitado que algunos diputados atiendan la petición de los pobladores.

Escobar dijo que la huelga de hambre podría suspenderse toda vez les den una fecha y garantías de que se aprobará finalmente la ley.