El fabricante automotriz Ford planteó el miércoles despedir a 4.000 de los 6.200 trabajadores de su planta de Valencia, al este de España, para hacer frente a la escasa demanda de automóviles en Europa.

En principio, los despidos afectarían a los 4.000 empleados durante 39 días entre los meses de enero y octubre de 2012, dijo a la AP José Pérez gerente de comunicación de Ford en España. Posteriormente, todos se reincorporarían a su puesto en la planta de Almussafes.

Pérez señaló que se ya se habían iniciado las conversaciones con los sindicatos para negociar el expediente de regulación de empleo temporal.

Según el fabricante, la decisión se tomó ante la previsión de que la demanda de automóviles en España y Europa siga "débil" en 2012 y ante la necesidad de acometer importantes obras en la planta para la producción de dos nuevos modelos de Ford.

En junio, la empresa anunció una inversión de 812 millones de euros (1.100 millones de dólares) en Almussafes para fabricar el todoterreno 4X4 Kuga y la furgoneta Transit Conect.

El presidente de Ford Europa, Stephen Odell, dijo entonces que la inyección económica creará decenas de puestos de trabajo en un país castigado con un tasa de desempleo del 21,5%.