El presidente de una comisión especial que investigó la violencia callejera en Bahrein dijo el miércoles que las autoridades recurrieron a la tortura y exceso de fuerza contra los detenidos durante la represión de la disidencia.

Mahmud Cherif Bassiouni — en sus primeras declaraciones oficiales sobre las conclusiones del informe — agregó que no hay pruebas de una conexión iraní con las protestas chiíes de Bahrein, un desmentido a los líderes del Golfo Pérsico que acusaron a Teherán de intervenir en el levantamiento popular iniciado hace 10 meses en el reino.

El informe, autorizado por los gobernantes sunis de Bahrein como medio de aliviar las tensiones, es el documento más amplio sobre la actuación de las fuerzas de seguridad durante las revueltas surgidas este año en el mundo árabe.

El gobierno suni de Bahrein prometió que "no habrá inmunidad" para nadie sospechoso de cometer abusos y agregó que propondrán crear un organismo permanente para que vigile el respeto de los derechos humanos.

"Todos aquellos que violaron la ley o no obedecieron órdenes e instrucciones legales serán responsabilizados", indicó una declaración gubernamental, según la cual el informe reconoce que la "práctica sistemáticas de malos tratos" concluyó poco después de ser derogada la ley marcial el 1 de junio.

El resumen de Bassiouni — leído en una conferencia de prensa a la que asistió en monarca de Bahrein — confirmó la creencia de que el informe criticaría en grado sumo a las autoridades del reino, sede de la Quinta Flota estadounidense. El texto completo del informe, centrado entre el 14 de febrero y el 30 de marzo, será difundido el miércoles por la tarde.