El nuevo presidente del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB), el gobernador del Banco de Canadá Mark Carney, dijo hoy que las "sacudidas (financieras) son un hecho de la vida" y que los bancos centrales deben ser capaces de predecirlas.

Durante un discurso pronunciado hoy en Montreal en su función de gobernador del Banco de Canadá, Carney aseguró que "la crisis económica y financiera global ha dejado claro que un banco central que persigue la estabilidad de los precios sin la debida atención a la estabilidad financiera se arriesga a no conseguir ninguna".

"Como se nos ha recordado a todos a un gran coste, una inflación baja, estable y predecible y escasa variabilidad en la actividad puede generar complacencia entre los participantes de los mercados financieros a medida que la toma de riesgos se adapta a la percepción de un nuevo equilibrio", añadió.

Pero enseguida, advirtió, "la complacencia puede conducir a los extremos y, en último lugar, a la crisis".

Carney fue nombrado en noviembre presidente del FSB, que fue creado en 2009 para reemplazar al Foro de Estabilidad Financiera (FSF), a su vez creado en 1999 por los ministros de Economía y los gobernadores de bancos centrales de los países del Grupo de los Siete (los más desarrollados).

Canadá, que de los países del G7 es el que mejor ha resistido la crisis financiera de 2008, continuará con una política monetaria "dirigida a mantener la inflación" en el 2 % con un ámbito de control del 1 al 3 % de este objetivo, señaló.

El gobernador del banco central señaló que continuará manteniendo "el considerable estímulo monetario" para la economía del país, que supone tener unos bajos tipos de interés.