El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, subrayó hoy que la violencia contra las mujeres constituye una de las principales amenazas para que las sociedades alcancen la igualdad de géneros.

"Pido a los Gobiernos de todo el mundo ideas y liderazgo entre los jóvenes para combatir esta pandemia", dijo Ban, en anticipación del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres que se celebra cada año el 25 de noviembre.

Junto a la directora ejecutiva de ONU Mujeres, la expresidenta chilena Michelle Bachelet, lanzaron un llamamiento a los líderes mundiales para que apliquen en sus políticas 16 puntos clave para acabar con toda forma de violencia dirigida al género femenino.

Ban reiteró que solo erradicando esa lacra, que ocurre en todo tipo de países y que "de forma predominante es infligida por los hombres", se logrará "un mundo más justo, pacífico y equitativo".

El máximo responsable de la ONU señaló que la violencia contra las mujeres y las niñas incluye la violación, la violencia de género y el acoso laboral, además de abusos en escuelas, la mutilación genital femenina y el uso de la violencia sexual en los conflictos armados.

La persistencia del problema, agregó en su mensaje sobre el día internacional, es "inaceptable", además de suponer una violación de los derechos fundamentales de las mujeres y "una de las barreras más importantes para la plena igualdad. Todas las mujeres y niñas tienen el derecho fundamental a vivir sin violencia".

"El movimiento en favor de la igualdad de derechos entre los géneros, para acabar con la violencia contra las mujeres, es un movimiento para acabar con la injusticia y la desigualdad", subrayó Bachelet que junto a Ban participó en una reunión con jóvenes que forma parte de la campaña de la ONU para luchar contra el problema.

Afirmó que la violencia contra las mujeres "no es algo inevitable. Se puede prevenir, y la única manera de hacerlo es la acción", canalizada a través de leyes efectivas que cumplan los estándares internacionales, además de proporcionando servicios como la asistencia legal, sanitaria, albergue y otras formas de apoyo a las víctimas.

Además, ambos apuntaron a la educación de los niños y jóvenes como uno de los instrumentos más útiles para combatir el problema, así como las actividades que realiza el fondo de la ONU para combatir la lacra, que fue fundado hace 15 años y que ya ha concedido ayudas para programas educativos sobre el problema por 77 millones de dólares con las que se han realizado 339 iniciativas en 126 países.

"Se podría hacer más, pero estamos cortos de recursos", dijo Ban, que pidió a los países aportaciones que permitan al fondo seguir realizando sus actividades.

Ban agregó que "hay que comprometer a toda la sociedad, en especial a los jóvenes varones. Muchos chicos crecen rodeados de estereotipos masculinos desfasados. Los hombres adultos deberían de darles ejemplo diciendo "no" a la violencia. Hay que promocionar modelos de masculinidad más sanos".

El secretario general de la ONU subrayó que la sociedad "necesita que esta generación masculina rompa con comportamientos de otras arraigados por generaciones", dijo.

Según datos de la institución que dirige Bachelet en la actualidad hay 125 países en el mundo con leyes específicas que sancionan la violencia de género, mientras que la igualdad entre hombres y mujeres está garantizada en las Constituciones de otras 139 naciones y territorios.

Los datos de ONU Mujeres indican que seis de cada diez mujeres sufren violencia física o sexual a lo largo de su vida por parte, en la mayoría de los casos, de esposos o compañeros sentimentales.