Las autoridades desistieron el miércoles de los cargos contra un directivo alemán de la automotriz Mercedes-Benz, arrestado como inmigrante ilegal después que un agente de policía advirtió que conducía sin el documento de identidad requerido por la ley antiinmigrante.

El arresto llamó ampliamente la atención porque la Mercedes es uno de los principales empleadores del estado, y su decisión de instalar una planta de montaje en 1993 fue la chispa que inició la gran industria automotriz de Alabama, donde hay plantas de Honda, Hyundai y Toyota.

La ley, considerada la más estricta en su tipo en Estados Unidos, ha provocado la fuga de mucha gente del estado y una aguda escasez de mano de obra. Los republicanos partidarios de la ley dicen que ayudará a crear empleos para los residentes legales al ahuyentar a los que ingresaron ilegalmente al país. Pero empresarios y detractores sostienen que esos arrestos pueden perjudicar la economía, ya que el estado resulta menos atractivo para las inversiones extranjeras.

La policía de Tuscaloosa detuvo a Detlev Hager, de 46 años, la semana pasada por no poseer los documentos de ciudadanía requeridos mientras conducía un auto rentado. El procurador municipal Tim Nunnally dijo luego que se desestimaron los cargos cuando Hager presentó los documentos en una corte.

Un diario de Misurí exhortó a la Mercedes a trasladarse de estado.

"Nuestro estado tiene muchas ventajas sobre Alabama. Somos el estado de 'muéstrame lo que vales', no el estado de 'muéstrame tus documentos''', dijo el diario St. Louis Post-Dispatch en un editorial.

El gobernador Robert Bentley, quien sancionó la ley, inició una investigación sobre el arresto de Hager.