Un comité de la Liga Arabe dio a Siria 24 horas de plazo el jueves para permitir el ingreso de una misión de observadores, caso contrario le aplicaría sanciones.

La amenaza del jueves se sumó a las presiones internacionales sobre el presidente Bashar Assad para que desista de la represión brutal de los opositores a su régimen. Según la ONU, unas 3.500 personas han muerto en las manifestaciones contra el gobierno.

La Liga, con sede en El Cairo, dijo a Damasco que permita el ingreso de los observadores para el viernes. Caso contrario, podría aplicar sanciones que incluyen detener todos los vuelos a Siria, congelar bienes sirios en el exterior y bloquear las transacciones financieras con Damasco.